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Yo ignoro las pataletas de mi hijo, pero otros me juzgan ¿qué hago?

Por Phrònesis
No prestar atención a las pataletas de los hijos

Padres conservadores, padres modernos, abuelos, madres solteras, padres solteros, tías, tíos, cuidadores, nanitas y todos aquellos involucrados en la crianza durante la primera infancia, es para quienes va dirigido este artículo. Se trata solo de algunos conceptos y tips para que tienen como finalidad lograr enfrentar asertivamente aquellos momentos en los cuales los niños luchan por el anhelado poder o control sobre sus familias; por cierto que he tenido la oportunidad de darme cuenta que en más del 80% de las familias con las cuales trabajo, estas son CONTROLADAS TOTALMENTE POR NIÑOS MENORES DE 6 AÑOS, y esto no está para nada bien. Anclémonos durante la lectura y abramos nuestra mente porque si logramos aplicarlo, cambiará la vida de tu familia para bien.

Lo primero es saber que la forma en que debemos actuar frente a nuestros hijos no puede cambiar con respecto al lugar o las personas que nos acompañan en el momento. Así que, donde quieras que estés: restaurantes, supermercados, parques, casas de amigos, bibliotecas y con quien estén: padres, hermanos, amigos, compañeros de trabajo, etc., siempre debes actuar de la misma manera, solo piensa en ese pequeño ser que está empezando a vivir y merece toda la atención y dedicación.

En Colombia llamamos “oso” no solo a aquel impresionante y fascinante animal peludo, también decimos “oso” cuando enfrentamos una situación que nos expone ante los demás, mostrado nuestras debilidades, falencias o hasta de pronto cualidades y competencias que solo tú sabes que estás logrando y desarrollando. Pero, ¿por qué da “oso” cuando un niño hace pataleta?, no importa cuál sea tu respuesta, siempre vas a ser juzgado, si le hablas fuerte, si le permites hacer la pataleta, si lo ignoras, si lo regañas o lo castigas…. Cualquiera que sea la respuesta siempre la juzgamos cuando somos externos. Así que intentar relajarte y disfrutar desde la primera pataleta hasta la última, es un buen inicio para sobrellevar esta etapa infantil, porque créeme, las vas a extrañar.
“Mami, quiero un helado” dice el niño, y la madre sabe que están recién almorzados, además que están en un banco donde no hay helados, además que no te alcanza el dinero para el helado, así que tímidamente respondes “amor no hay helado, ya comiste mucho dulce, además estamos en un banco”, acto seguido pareciera que el tsunami más poderoso de la historia reciente de la humanidad se hiciera presente en este lugar, empieza el descontrol y la manipulación inconsciente de tu hijo a crecer desmedidamente, así:

Primera etapa: el llanto y los gritos aparecen, el niño quiere luchar por lo que él quiere, pero además aquí hay algo muy importante, y es que el niño NO TIENE LA EDAD NI DESARROLLO MENTAL PARA ESCOGER, así que será una guerra entre lo que tu escoges para él, y lo que simplemente él quiere; no ceder es la clave, aguanta hasta la segunda etapa con toda la calma del caso, solo ignora al niño y su comportamiento, ignoralo de una forma positiva, o mejor ignora su comportamiento mas no al niño, acuérdate que tú eres el adulto y DEBES TENER EL CONTROL DE LA SITUACIÓN, entonces le dices: “ya te dije que no hay helado, puedes llorar, gritar, pero así no vas a lograr nada, me pone triste tu actitud, por favor cálmate, cuando lo hagas podremos hablar.

Segunda etapa: el llanto y los gritos aumentan, la curva sigue su ascenso rápidamente más o menos lo que tu hijo razona en ese momento es algo como: “si mi mamá (o cuidador) cree que me voy a calmar pues está muy equivocada, no solo quiero mi helado, es que yo soy el rey, y si no es llorando pues me voy a tirar al piso a ver qué hace J”, de manera que el piso tiene un nuevo inquilino, y los tímpanos de quienes hacen la fila en el banco empiezan a recibir todo el estrés, por consiguiente las malas miradas vienen y van “que mala madre”, “dele un helado, para que trae hijos a sufrir”, “madre desalmada, lo va a traumatizar con los helados”. Pero TU TRANQUILA/O, ya vas en el segundo nivel, solo revisa que tu hijo no se haga daño con nada, tu aun tienes el control, sigue ignorándolo que ya casi te atiende el cajero, pero desde ahora vas a empezar a actuar de manera fría, RETÍRALE EL AFECTO Y LO POSITIVO, chao palabras como “mi amor”, “pulguita”, “princesa”, desde ahora y por lo menos durante 2 horas más vas a actuar de manera fría y hazle saber que estás dolida/o con su comportamiento.

Tercera etapa: “esta señora que dice ser mi mamá está muy equivocada, si no me funcionó el llanto y los gritos, pues ahora me voy a orinar/vomitar/o hacer popo y vamos a ver cómo recupero el control, y además mi helado. ¡O ella o yo!, pero yo soy el rey y el centro del universo”, es más o menos lo que piensa el niño.
Entonces a continuación (lo antes mencionado no lo hacen todos los niños) se viene la penúltima prueba para superar; querido padre o cuidador, no te estreses, si el niño se orinó, ¡se orinó!, o si vomitó ¡pues vomitó! y tendrá que limpiar, PERO NO LE DES TU ATENCIÓN, NI TU AFECTO, NI MUCHO MENOS EL HELADO. “Ya te dije que no te voy a hacer caso, y MUCHO MENOS SI ACTÚAS ASÍ, Santiago: (nada de Santi, bebito, diminutivos o animales) ahora vas a tener que limpiar, tu no estás enfermo y mucho menos eres un bebé, así que te comportas”.

Cuarta etapa: por fin estamos en el último nivel, es importante aclarar que no todos los niños pasan por todas las etapas de “la pataleta” de la misma forma, pero en esta última etapa es muy importante que acudas siempre a la autoridad, acuérdate que quien tiene el poder y el control es el adulto y no el niño, también es importante entender la diferencia entre autoridad y autoritarismo, pero ya hablaremos de eso en otra ocasión.

Estamos en la cima de la pataleta y el último recurso que utilizan algunos niños es la autoflagelación, están tan desesperados porque no ha sido exitosa su estrategia, que se autoagreden, bien sea con las uñas, o con algún objeto, pero ya tu sabes (papá/mamá, cuidador) sabes que tampoco vas a ceder, si lo tienes que contener lo harás, pero nada de afecto, ni besos, ni abrazos, ¡NADA!, “Santiago, tú no te estás comportando adecuadamente, estoy muy triste por tu actitud, nos vamos ya, te paras y te comportas y punto”.

Después de aproximadamente y máximo 40 minutos de “tsunami Santiago” por fin empieza a descender el descontrol y Santiago empieza a respirar, aun de mal genio, 5 o 10 minutos después por fin se calmó.

Así que finalmente lo logramos, pero aun debes responder negativamente a una conducta negativa, el punto no es el helado, el punto es que él debe aprender a autoregularse, y asimismo a entender que los que tienen el control son los padres; yo te tengo que decir esto, tranquilo que no le vas a hacer ningún trauma como dicen por ahí, por el contrario, estás haciéndolo por su bienestar, te garantizo que la próxima pataleta bajará en intensidad, también te garantizo que después de unos días realizando este plan, las pataletas paulatinamente desaparecen.

Han pasado dos horas después de la situación del helado, ya tu hijo ha sentido lo distante o fría/o que está la madre/padre/cuidador con él, así que es el momento de hablar; “¿Santiago, por qué actúas así?, yo a ti te amo con todo mi corazón, pero cuando eres grosero y te portas así como lo hiciste en el banco me duele mucho, y me pongo muy triste, quiero que sepas que no quiero que lo vuelvas a hacer, por tus actos de hoy, esta noche no te voy a leer cuentos, te amo pero te vas a acostumbrar a que las cosas en esta casa se hacen según dispongan tus padres y no tú, así seas mi rey, (mi pajarito, mi príncipe, mi sapito, mi chocolatina, mi ajonjolí) me vas a hacer caso”.

Finalmente, lo logramos, la próxima pataleta será cuando él quiera el cuento de por la noche, pero tú debes cumplir tu palabra y no hacerlo como consecuencia de sus actos en el banco, así que prepárate, pero motívate, porque en solo 30 o 40 días de realizar este trabajo, tendrás un mejor ser humano, más autoregulado en tu hogar y en la vida te sentirás orgullosa por la labor que estás haciendo hoy.

Por: Juan Pablo Motta.
Psicólogo DREAMS KINDERGARTEN
Universidad de Los Andes
contacto: juanmotta23@hotmail.com
www.dreamskindergarten.com

Guía práctica para no dejarse manipular y ser asertivo

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