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¿Tienes problemas para alcanzar tus metas?

Por Dra. Iris Luna
Cómo obtener tus metas

Alcanzar una meta requiere de una metodología, objetivos muy claros, perseverancia y trabajo comprometido.

Para definir bien nuestros objetivos podemos recurrir a la metodología : S.M.A.R.T.

Esta metodología SMART fue creada  por George T. Doran, precisamente para definir objetivos y ha sido bastante útil para cosechar éxitos en muchos proyectos.

Se utiliza una regla mnemotécnica SMART (inteligente) que incluye las siguientes palabras en inglés:

                                    S: specific/específico.

                                    M: measurable/medible

                                    A: attainable/ alcanzable

                                    R: realistic / realista

                                    T: time/limite de tiempo

Si te vas a lanzar a desarrollar cualquier proyecto, es muy importante pensar en los objetivos que deseas alcanzar y es prudente hacerte algunas preguntas al respecto. ¿Reflejan tus valores  y están de acuerdo con la visión que tienes para tu futuro?, ¿Estás realmente emocionado por ellos, o son una lista odiosa de cosas por desarrollar para complacer a alguien más?, ¿Eres buen conocedor del tema o te dejaste llevar por el ímpetu de los buenos resultados que ves en otros? ¿Estás dispuesto de llegar al final con tu proyecto? Cuando las metas en realidad son representativas y relevantes para ti, los objetivos pueden proporcionarte un derrotero, un marcador de progreso y alertas útiles para tener en cuenta durante el proceso de conseguir lo que deseas.

Para que tengas una idea acerca del enfoque Smart, que te permite fijar tus objetivos te sugiero que tengas en cuenta los siguientes aspectos:

ESPECÍFICO: Por favor cierra un momento los ojos y obsérvate en acción. Por ejemplo, “Puedo verme comiendo una fruta como merienda cada día, en lugar de un paquetes de patatas fritas para ayudar en mis esfuerzos para controlar el sobrepeso” . No se trata de imaginar que desciendo un escalón y  por arte de magia logro adelgazar. El objetivo debe ser lo más concreto posible. Cualquier persona que sepa tu objetivo debe saber que es exactamente lo que pretendes hacer y cómo vas a lograrlo.

MEDIBLE: El objetivo debe ser medible, por lo que ha de ser una meta cuantificable. En algunos casos es complicado pero debe poder ser medible para poder analizar nuestras estrategias.  Es importante que el objetivo incluya componentes que se puedan rastrear como contar el número de pasos realizados o distancia en kilómetros recorrida durante las caminatas de cada día. Esas metas mensurables nos sirven como un buen indicador de progreso y nos animan para seguir adelante.

ALCANZABLE: El objetivo debe ser ambicioso, un reto para nosotros pero posible. Hay que dar la posibilidad de reajustar los objetivos si hay cambios en el entorno. El objetivo debería sentirse como el estiramiento cómodo de una banda elástica; ni exagerado, ni demasiado poco. Debe fluir y mantenerse en un punto medio. Hay que ponerse a prueba más allá de tu zona de confort, pero no a tal grado que te sientas  abrumado, ansioso o molesto  sólo de pensar en el objetivo.

Ejemplo de alcanzable: “Mi objetivo es alcanzar reducir mi peso corporal en un 5-10%, aproximadamente, respecto a mi peso de partida en un tiempo razonable, que se sitúa en torno a los seis meses”

 

REALISTA: Debemos tener objetivos dentro de nuestras posibilidades (tanto por nuestros recursos disponibles, como por nuestra motivación por lograr dicho objetivo). Pienso que este es el componente más importante. La meta tendría que ser significativa e importante para ti (no para tu pareja, el médico que te atiende o el empleador) Se sabe que el cambio más duradero viene cuando identificas razones muy personales para realizarlo. Si actúas a conciencia y perseverancia y te conectas con las metas que deseas alcanzar es muy probable que llegues a conseguir lo que te propones

LIMITE DE TIEMPO: Hay que tener establecido una línea de temporal, cada objetivo debe estar definido en el tiempo, ya que nos ayudará a marcar las distintas etapas que nos permitirán llegar a la meta propuesta.  Siempre hay que establecer un plazo realista. Tener una línea temporal te permitirá hacer pausas y reflexionar acerca de aprendizajes clave y métodos para variar el rumbo, si fuera necesario. Muchas veces la gente se queda parada en la mitad y no termina de desarrollar sus planes , y otras veces trata de alcanzar la siguiente meta sin reconocer o reflexionar acerca de su progreso.

Piensa, ¿es tu objetivo, especifico, medible, alcanzable, realista y acotado en el tiempo? Si tu objetivo no cumple estas cinco premisas no es un objetivo eficaz.  En muchos casos nos lanzamos a hacer cosas sin seguir un derrotero claro y terminamos desviando nuestra ruta y perdiendo el tiempo ¿cuántos cursos de idiomas has dejado por el camino?, ¿cuántos intentos de ponerte en forma han sido frustrados? , ¿cuántas empresas has emprendido sin éxito? Bueno, pues es importante pensar en los objetivos. Pero, además si deseas aumentar las posibilidades de éxito en lo que te propongas sería muy conveniente que trabajes alrededor de estas tres estrategias para el adecuado establecimiento de metas

1. Saca tiempo suficiente para entender las razones que hay detrás de ese objetivo que te has propuesto. No sigas adelante hasta que no consigas contestar a las siguientes preguntas:

¿En qué forma esta meta está alineada con mis valores personales?

¿Cómo veo mi futuro si he logrado alcanzar mi objetivo?

¿ Qué cosas me entusiasman de la meta que pretendo alcanzar?

2. Una vez hayas identificado claramente tu objetivo, divídelo en  pequeñas tareas diarias, semanales o quincenales.  Para que determines si esta meta es la adecuada para ti, califica la confianza que tienes en tu capacidad para lograrla, en una escala  de cero a diez , en donde cero es una mínima confianza y diez es la mayor confianza. Si tu nivel de confianza está por debajo de siete, es una señal para replantearte los objetivos  e  intentar hacerlos menos ambiciosos, e intenta ir más despacio.  Inicia un seguimiento de tus tareas para que puedas evaluar tu progreso en el tiempo.

3. Comparte tu objetivo con alguien. Comunica tus aspiraciones a quien le tengas confianza. Esto puede ser muy útil para recibir ideas nuevas, consejos, estímulos y aliento para seguir adelante. Por otra parte, a través del diálogo con alguien que te inspire (a quién admires) podrás encontrar modelos de conducta que puedas practicar para llegar a donde te propones.

Cuando nos embarcamos en una nueva empresa, tenemos muchas expectativas, algunos temores y sabemos que tendremos que esforzarnos para conseguir lo que queremos. Es importante, además de definir nuestros objetivos, tener una actitud proactiva.  Dicha proactividad interpreta nuestras acciones en términos de beneficios reales, visualiza los resultado, los ve como unos peldaños para seguir avanzando.  Las personas pasivas, por el contrario, ven la acción, o el tener que hacer algo, como una amenaza, una molestia, ponen excusas, y esperan a que el agua esté tibia para bañarse y dejarse flotar. Los proactivos se zambullen aunque las aguas estén frías y  nadan en busca de lo que quieren.

 

Además debemos evitar la procrastinación que es una gran enemiga del cumplimiento de nuestros objetivos. Dicha conducta tiene que ver con todas esas metas que nos pusimos pero dejamos pasar porque nunca encontrábamos la motivación suficiente para dedicarnos seriamente a conseguirlas; tiene que ver con la dieta aplazada indefinidamente, los trasnochos y prisas de última hora para entregar un proyecto con

el que nos habíamos comprometido mucho tiempo atrás. (Ver artículo)

A medida que vas trabajando de manera continua y responsable en tus proyectos, y evaluando sus resultados parciales, es importante tomar conciencia de lo conseguido hasta ahora. Muchas veces, la energía o motivación que nos puede faltar, está ahí, en observar, visualizar y saborear lo logrado y conseguido hasta el momento.

Sobre todo párate a analizar (disfrutar) cómo lograste superar tal o cual dificultad que entonces parecía imposible. ¡Claro que fue difícil! ¡Claro que tuviste que luchar! Pero lo conseguiste.

No olvides que el peor proyecto es aquel que nunca comenzaste. Te aconsejo que tengas en cuenta que definir bien tus objetivos, trabajar con responsabilidad y actitud proactiva te permitirá acceder más fácilmente a las metas que te propongas.  Espero que este material te sea de alguna utilidad.

Por: Dra. Iris Luna
Médico Psiquiatra – Máster en Nutrición
Especialista en Sobrepeso y Obesidad
https://www.facebook.com/iris.luna.oficial
Contacto:  iluna@phronesisvirtual.com 

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