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Tengo un hijo Genio, ¿será feliz?

Por Lic. Marcela Monte
Tengo un hijo genio, ¿será feliz?

Hay niños que se destacan por sobre los demás por ser muy inteligentes, listos o evolucionados.
Los niños con Altas Capacidades (AACC), presentan diversas características, algunas más conocidas o llamativas, y otras que pueden pasar más desapercibidas:

  • Algunos de estos niños pueden ser precoces en el desarrollo de ciertas habilidades de pensamiento, con lo que “parecen adelantados para su edad” por el estilo de razonamiento que tienen.
  • Los que por mucho tiempo han sido llamados superdotados, que presentan niveles sumamente elevados en todas las tareas relacionadas con el intelecto, suelen aprender rápido.
  • Los talentosos, que se destacan por ser excepcionales en un ámbito específico o en varios a la vez. Llama la atención la manera en que se desempeñan en esos ámbitos o los resultados que obtienen a partir de sus procesos creativos o de resolver problemas.

Podríamos pensar que, niños con estas características tienen sobradas capacidades para desarrollar cualquier tipo de habilidades con facilidad, y que por ello la vida les debe resultar sumamente fácil: éste es el más generalizado mito respecto de ellos, y la primera barrera que impide comprenderlos integralmente.

¿Qué dificulta alcanzar el bienestar en los niños con Altas Capacidades?
Como no es una condición fácil de identificar, suele ocurrir que muchas veces pasa inadvertida para quien no esté al tanto de las características específicas de los niños con AACC, aplicando desde esta base estrategias erróneas, que pueden generar aún mayor malestar, como decirle al niño que tiene mala voluntad, o que se apura en exceso innecesariamente para hacer una tarea.

Muchas veces, las personas del entorno que los observan hábiles, creen que pueden hacer todo solos para alcanzar sus objetivos y lograr su pleno desarrollo, entonces les restan apoyo por considerar que no lo necesitan. Bajo esta circunstancia, los niños pueden llegar a sentirse muy solos.

Por resolver rápidamente las tareas escolares habituales, en ocasiones les queda tiempo libre en exceso en el aula, y suelen tener problemas de comportamiento. Estos problemas de conducta en el salón de clases suele ser el puntapié inicial de un proceso de derivación y evaluación profesional que finalmente detecta la presencia de sus Altas Capacidades.

No siempre tienen calificaciones excepcionales, entonces suelen defraudar a los adultos importantes para ellos por no alcanzar grandes logros acordes a sus capacidades. Debería considerarse que suelen tener un rendimiento inestable o desparejo, dependiendo de sus áreas de interés y sus ámbitos de aptitudes preferenciales. También ocurre con frecuencia que  en ocasiones se aburren y desmotivan, pudiendo llegar a tener fracaso escolar –aunque resulte muy paradójico-.

La relación con sus compañeros puede ser complicada, pues cuando existe algún conflicto entre ellos no es sencillo resolverlo, porque no comparten códigos o los modos de interpretar las situaciones. Los niños con AACC muchas veces no logran comprender que los demás no se den cuenta de lo que para ellos es tan obvio, y suelen enfatizar en tener la razón, por entender que su perspectiva es  la correcta.

¡Podemos ayudarlos!
Como adultos, podemos apoyar a estos niños –como a todos los demás- ofreciendo recursos para que superen las dificultades que se les presenten y se desarrollen en un entorno que favorezca el despliegue de sus talentos y habilidades:

  • Un ítem básico es la observación y la escucha descontaminada, para atender si fuese necesario hacer una evaluación especializada para detectar estas áreas de desarrollo extraordinario y las posibles debilidades que requieran herramientas específicas para ser superadas.
  • Educarlos en la adquisición de hábitos de estudio organizados, ya que muchas veces por la facilidad para aprender y recordar se dificulta la generación de un orden.
  • Generar instancias de educación emocional, puesto que el desarrollo de la madurez emocional suele quedar obsoleta frente a una mente tan desarrollada.
  • Ayudar a optimizar los modos de comunicación, fundamentalmente en el desarrollo de la empatía y aceptación incondicional de sí mismo y de los demás, como seres únicos y diferentes.
  • Comprender los problemas de adaptación, autoestima y sociabilización, para generar alternativas de encuentros con otras personas que estimulen el desarrollo de los talentos de estos niños.

Apoyar el desarrollo de potenciales en los niños con Altas Capacidades, además de ser un apoyo a su bienestar integral, podría cambiar el destino de la humanidad
¿lo pensaste?

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Por: Lic. Marcela Monte
Licenciada en Psicología
Universidad Nacional de San Luis / Argentina
Psicoterapeuta Cognitivo – Conductual Infantil
Contacto: info@infantopsicologia.com

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