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El arte del Shibari: atados al placer

Por Phrònesis
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¿Habías escuchado este término anteriormente? ¿Sabes de qué se trata? Pues prepárate para conocer todo lo relacionado sobre esta extraña practica que de seguro te parecerá muy interesante. Comencemos por decir que el Shibari viene del japonés “atadura” y en resumen consiste en una tendencia erótica, donde se ata e inmoviliza a la persona para darle placer y cumplir ciertas fantasías sexuales. Sin embargo, no se trata de amarrar a la persona y ya, resulta que el shibari es todo un arte que sigue determinados principios técnicos y estéticos. Las cuerdas utilizadas suelen ser de fibras naturales y hoy en día el mercado ofrece múltiples opciones para los que gustan experimentar de este arte.

Diferencias que valen la pena ser aclaradas

En primer lugar el Shibari hace referencia a la acción, mientras que el kinbaku al encordamiento o anudación de cuerdas de manera estratégica. Es muy importante resaltar el hecho de que ambas prácticas aunque intrínsecamente relacionadas no son lo mismo, pero se complementan siempre. Otro aspecto que vale la pena resaltar son  las diferencias entre el concepto del shibari japonés con las prácticas de ataduras occidentales, donde esta última solo pretende inmovilizar a la persona y ser usada como un juego sexual que potencie el encuentro íntimo de la pareja.

El Shibari no implica necesariamente una intención de inmovilización, también hace hincapié a otros aspectos. Por ejemplo, la gracia y la belleza encontrada en el equilibrio que hay entre el conjunto de cuerda, atados y sumisión de la persona. Se trata de un proceso triangular que se forma entre el maestro, la persona atada y el espectador, lo cual en grandes rasgos termina siendo muy importante en la tradición japonesa y por ello cada elemento es muy importante. El resultado o consecuencia de la acción será la obtención de distintos efectos, desde el negativo hasta el positivo, según sea el caso, hasta el éxtasis total del observador.

Conoce los orígenes de este arte

Sus orígenes son muy antiguos y se remontan entre los siglos XV y XVII. Se cree que nació en plena guerra civil japonesa en donde prevalecían los feudos y gobiernos de daimios. Históricamente a este periodo se le conoce como Sengoku. El Shibari, entonces, fue concebido como una técnica sutil y codificada que buscaba la tortura e inmovilización de los prisioneros aprehendidos, por tal dicha práctica solo podía ser impartida por un guerrero samurái.

EL proceso de ejecución del shibari constaba de varias etapas, prestando mucha atención a los tiempos de la misma y esta premisa es algo que se sigue manteniendo a través de los tiempos. Lo primero era inmovilizar el tronco del prisionero, luego las nalgas y el vientre y por último todo el cuerpo en conjunto. Se trataba de una estrategia que permitía obtener información, castigar y torturar.

De la guerra al erotismo

A pesar de tener sus raíces en la tortura y la guerra, el shibari como técnica de atadura erótica está en la actualidad muy lejos de ser cruel y violento. Se trata de una práctica que es totalmente consensuada entre las partes, por lo general una pareja, y se hace en función de técnicas y límites bastante definidos. Es una opción ideal para avivar la relación si conocemos la importancia de las previas en las relaciones sexuales.

Para poder realizar las ataduras en el shibari se utilizan, por lo general, cuerdas que oscilan entre los 7 y 8 metros de longitud; también debemos destacar que son muchos los que emplean de forma muy puntual cuerdas más cortas o más largas, dependiendo de las ataduras e inmovilizaciones que se quieran lograr. Generalmente las cuerdas empleadas en la práctica están hechas de fibras naturales, por ejemplo, provenientes del cáñamo, yute, coco, arroz, entre otros. En las ataduras japonesas se logran de forma habitual distintas figuras y patrones, esto justamente es lo que otorga el carácter estético y artístico a la acción.

Estilos estéticos y posiciones del Shibari:

Como las artes marciales, el shibari posee estilos, y al igual que el kamasutra este arte se basa en posiciones específicas, las cuales permiten lograr determinadas figuras, placeres o sensaciones. Entre las más conocidas encontramos:

Ushiro – Takate Kote o Gote

Es un patrón muy frecuente, tal vez el más común. Es empleado a menudo como base de la atadura y busca capturar e inmovilizar la parte superior del torso, tal es el caso de los brazos, los cuales se llevan generalmente tras la espalda.

Kikkou

Se trata de una atadura corporal con formas y representaciones hexagonales, además hace alusión a un caparazón de tortuga y se trabaja en la parte delantera del torso.

Hishi

Es una atadura corporal con formas diamantinas o romboidales, a lo largo del tiempo ha obtenido mucha popularidad y se ha extendido su uso por otros medios, como lo es el manga que le ha dado mucha popularidad. En occidente se ha empleado, pero con variantes y de allí nace el término karada, palabra japonesa que significa cuerpo.

Matanawa

Atadura que se centra en los genitales.

Ebi:

También llamada atadura de la gamba y es similar a la posición sentada de loto, pero con la espalda muy curvada sobre las piernas.

Tazuki:

Se trata de realizar un arnés corporal y cruzado en forma de “X”.

Tsuri:

Se trata de cualquier atadura que incluya una suspensión corporal, es decir donde el cuerpo se eleve del piso.

Gote Gasshou:

La persona es atada con las manos en la espalda y adopta la posición de plegaria.

El shibari amerita ciertas precauciones ¿Lo sabías?

Una realización incorrecta de las ataduras del shibari, sobre todo las que involucran la suspensión corporal total o parcial puede provocar lesiones de diversa gravedad en el cuerpo de la persona; especialmente en nervios, tejidos, músculos o articulaciones. Es por ello que, siempre se imponen las siguientes precauciones o recomendaciones:

  • El roce de la cuerda sobre la piel puede provocar abrasiones, esto si el movimiento llega a ser demasiado rápido o brusco. Es decir, la cuerda pudiera quemar la piel y dejar marcas en ella.
  • Se hace imprescindible tener siempre a la mano las tijeras, preferiblemente aquellas de punta curva, pues permitirán cortar rápidamente las cuerdas en caso de emergencia.
  • Resulta necesario establecer comunicación con la persona atada, lo cual permite detectar situaciones de peligro. Un claro ejemplo de ello pueden ser desmayos, sofocación, dolor intenso e insoportable. Sin embargo, son muchas las escuelas de bondage japonesas que favorecen la comunicación no verbal.
  • Muy importante es comprobar el estado de las extremidades atadas de la persona, es decir mantener una constante observación de piernas y brazos. Recordemos que, en estas zonas del cuerpo es donde, por lo general, hay más percances y se provocan las lesiones.

Recuerda…

Se deben tomar precauciones especiales con modelos y personas sin experiencia, es necesario conocer el estado de salud de la persona antes de someterla al Shibari. Saber sobre la presión sanguínea, problemas cardiorrespiratorios o de circulación es lo mínimo necesario.

 

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1 comentario

Juan Pablo 14 junio, 2020 - 11:42 am

Excelente información

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