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Consejos de personas que han hecho un trío para no fracasar en el intento

Por Phrònesis
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Cuando se trata de probar cosas nuevas, es normal que existan miedos y dudas que trazan una señal de Alto ante la experiencia. La vida sexual no es la excepción: generalmente, hay cientos de cosas que preferiríamos saber antes de escabullirnos en una aventura, en especial si es nuestro primer intento o si nuestra pareja permanente será parte de ello.

La sabiduría popular a menudo nos advierte que las experiencias sexuales “intensas” (como los tríos) en relaciones estables pueden echar todo a perder, sin embargo, esto no evita que cada vez más personas estén dispuestas a probar el arte de las parejas múltiples, incluso si esto supone “compartir” al ser amado en el acto sexual. 

Si eres uno de los aventureros ‘en la fila’ para vivir esta polémica experiencia, cada vez más comentada y ‘avalada’ en los rincones de la red, tómate unos minutos para leer los consejos y vivencias de quienes ya subieron y bajaron del barco. Puede que halles algo útil que dé respuesta a tus preguntas antes de zarpar rumbo a lo desconocido. 

1. Establecer límites

Isabella, de 24 años, nos dice que “los límites son estrictamente necesarios, hay que establecerlos antes de realizar el acto sexual. En mi caso, yo solo acepté besos y caricias de parte de la mujer, aclaré que no quería ser masturbada ni recibir sexo oral por parte de ella. Así es como realmente se puede disfrutar de esta experiencia”. 

Carolina, entrevistada por El Diario, también habla a favor de los límites como un requisito fundamental: “A mí me encantan los tríos, así que he tenido varias experiencias. Busco en internet formas de contactar a parejas hombre–mujer que, a su vez, están buscando otra mujer. Aunque no los conozco, leo comentarios y hago todo para asegurarme de que puedo confiar en ellos. Generalmente, me ha tocado que las mujeres no quieren que sus hombres te toquen demasiado, prefieren que yo las toque a ellas, y a ellos les encanta. Lo que no me gustó fue que una vez me encontré con una pareja a la que le gustaba el sadomasoquismo, y yo la verdad a eso no le entro, así que ahí mismo tomé mis cosas y con permiso…”.

Por último, Gabriela, una estudiante universitaria de 22 años, confiesa que su “experiencia en un trío no fue para nada planificada. Estaba muy ebria y todo fue muy espontáneo. Era la primera vez que lo hacía y, como todo fue repentino, no hubo tiempo para conversar sobre lo que nos gustaría hacer. No la pasé nada bien, en las películas porno se ve mucho mejor”. 

2. Sin celos

Jmezie, en el Clarín, nos cuenta: “Una amiga me preguntó en una fiesta si podía acostarse conmigo. Yo también quería, así que se lo dije a mi novio. Estábamos los tres en una fiesta y ella me estaba enviando mensajes desde el otro lado de la habitación. Le dije que él también vendría y estuvo de acuerdo. Nos reunimos los tres en una habitación y nos pusimos manos a la obra. Mi novio estaba muy contento, pero las cosas se pusieron fatal cuando llegué al orgasmo. En mitad del clímax, noté que se iba de la habitación. Tanto es así que continuamos mi amiga y yo sin él. Más tarde, rompimos porque no podía soportar la idea de que me lo pasara mejor con la otra chica. Pensó que le gustaría, pero al final quedó hecho polvo”.

La experiencia de Fabiola fue similar: “hice un trío porque mi esposo me lo pidió y yo había tenido fantasías sexuales con mujeres, por eso accedí. La primera noche me emborraché por los nervios y no recuerdo gran cosa. Luego, volvió a pasar con la misma persona dos veces más. Me he sentido muy mal recordando a mi marido, como lo preparaba todo, como la tocaba, como la penetró… Mi autoestima ha caído en picada, empezaron los celos, sé que él siguió manteniendo contacto por teléfono e intentó que volviéramos a vernos, pero yo no quise”.

Al respecto, Carlos opina que los tríos entre personas involucradas sentimentalmente son una pésima idea, “siempre existe la posibilidad de que se presenten celos y que haya problemas más adelante entre ellos, lo que me pondría en una situación muy incómoda. Es mucho mejor si las personas solo se atraen físicamente, que todos estén de acuerdo en que solo es sexo”. 

3. Cuidar la higiene personal

La experiencia de Eduardo da testimonio de lo importante que es cuidar la higiene personal al momento de hacer un trío: “Soy soltero y me gusta mucho el sexo casual, por eso busco frecuentemente personas con quienes estar y me considero bastante abierto a las posibilidades. Una noche, en una discoteca, tenía un rato hablando y bailando con un par de chicas que realmente me calentaban muchísimo. En unos minutos ya habíamos salido del lugar y llegamos a la casa de una de ellas, todo se puso en ambiente e iba muy bien, hasta que decidí hacerle sexo oral a la más bonita… ese olor hizo que mi erección se viniera abajo, tuve que fingir que debía irme y allí terminó todo”. 

4. Confianza y seguridad 

Gabriella, entrevistada por El Confidencial, nos aconseja que, si existe alguna duda, sentimiento de envidia o inseguridad sobre ese amigo/a en particular (con el que se pretende hacer el trío), es mejor no hacerlo. “Nunca debes sentir presión. Porque no quieras no significa que seas menos aventurero. Simplemente tiene que existir una curiosidad y un entusiasmo que te motiven a hacerlo, porque si tienes miedo o nerviosismo puedes acabar fastidiando las cosas por tu propia inseguridad. Cuando los tres lo pasáis bien y os sentís atraídos los unos por los otros, incluso se puede afianzar la relación”.

5. Equilibrio e igualdad de oportunidades

“La idea es que disfruten las tres personas que están ahí”, nos cuenta Oriana, una chica que trabaja en ventas. “Tuve una experiencia donde estuve con otra mujer y un hombre, y resultó que él quedó como espectador. Mis expectativas eran tener contacto con una mujer y con un hombre, no terminar con sexo lésbico mientras que alguien nos miraba”.

La experiencia de Jesús nos deja aún más claro la trascendencia de la equidad: “La única vez que tuve un trío fue muy incómodo para mí. Acepté hacerlo con unos amigos, un hombre y una mujer que querían saber qué se sentía esto de los tríos, pero la verdad es que mis amigos se han divertido mucho más que yo. Las veces que intenté entrar en acción, fui desplazado y me sentí ignorado la mayor parte del tiempo que estuvimos ahí”. 

6. Déjate llevar

Andrea, una joven de 28 años, recomienda: “Después de haber puesto los límites y haber aclarado las dudas, definitivamente debes dejarte llevar por tus deseos. La primera vez que lo intenté, estaba tan ocupada pensando en cómo hacerlo bien y sintiendo vergüenza por tonterías, que no me divertí tanto como esperaba. Por suerte, decidí darle otra oportunidad y no pensar en nada. Me he pasado un rato divino”. 

Hacerlo con pasión y no por obligación

El mejor consejo disponible se resume a proteger y dignificar nuestras decisiones, gustos y preferencias, no importa si esto significa llevarle la contraria a nuestra pareja. 

Un trío, al igual que toda experiencia sexual alternativa, implica posibilidades de éxito y fracaso, y más vale que seamos nosotros los únicos responsables del resultado final, porque nadie más se hará cargo de nuestra decepción en caso contrario. 

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