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¿Roles equivocados? Madre y padre no siempre constituyen una familia

Por Phrònesis
Madre padre no siempre constituyen una familia arte saber vivir

En la actualidad, existen diversos grupos familiares que no se corresponden a la acostumbrada familia conformada por papá, mamá e hijos. Este núcleo familiar clásico, debido a la dinámica y evolución de la sociedad, de forma cada vez más frecuente, ha ido cediendo el paso a distintos modelos de tipos de familia no tradicional.

El origen de la familia no tradicional es diverso y obedece a distintas causas; sociales, psicológicas, económicas, físicas y legales.

Entre los nuevos grupos tipificados encontramos:

  • La familia homoparental, conformada por padres homosexuales.
  • La familia monoparental, compuesta por una madre o un padre que se hace cargo de los hijos sin la presencia del otro.
  • La familia reconstituida, que está formada por parejas con hijos de uniones previas que pueden o no tener hijos en la nueva unión.
  • La familia extendida es aquella donde cohabitan dos o más adultos unidos con vínculos consanguíneos. Por ejemplo, dos hermanas con hijos, que también puede incluir abuelos y tíos.

Ante estas transformaciones que ha sufrido la familia tradicional…

¿Se ha afectado de alguna manera su función primordial?

La Familia es un grupo social estructurado por lazos consanguíneos o legales. Pero sobre todo unida por vínculos afectivos y emocionales, sentimientos de cariño y amor, que determinan la verdadera unión de sus miembros.

Esta satisface las necesidades afectivas y gregarias del ser humano. Todos en nuestra necesidad más primaria deseamos pertenecer a un grupo que nos brinde amor y seguridad.

Es indiscutible el valor social de la familia porque en su seno es donde se forman y crecen las personas. Se internalizan valores, principios y normas, que los preparan para vivir de acuerdo con lo socialmente esperado. La familia tiene por tanto un papel protagónico innegable en la formación del ser social.

De tal manera que mientras este grupo esté mejor conformado, estructurado y funcional en sus relaciones y expresión de afectos. Mientras sea mayor su capacidad para satisfacer las necesidades básicas de sus miembros y logre establecer límites para el convivir sano y manejar los conflictos, la sociedad donde está inserto será más organizada, sólida y evolucionada.

¡No en vano se ha definido a la familia como la célula fundamental de la sociedad!

¿Continúa cumpliendo con esta función la familia no tradicional?

Si partimos que el principal vínculo determinante de la unión familiar es el afectivo, el hecho de haber variado en su estructura y conformación no debería afectar su funcionamiento. El valor indiscutible de la familia para la sociedad se mantiene y las transformaciones que ha experimentado, lejos de desplazarla le ha reafirmado su rol social.

¡La decisión de ser padres es en estas parejas no tradicionales un ejercicio de voluntad!

No importa cómo esté estructurada, la familia contemporánea no ha perdido su función. Al contrario, la familia no tradicional parece responder de mejor manera a las demandas de la sociedad actual. Veamos por qué…

La familia homoparental tiene sus ventajas…

Existen estudios comparativos entre familias tradicionales y no tradicionales sobre el impacto que tienen en el desarrollo psico-emocional del niño y del adolescente. En estos  se ha encontrado que las familias homoparentales pueden resultar incluso más favorables para el desarrollo emocional y afectivo de los niños que una tradicional.

Esta familia se distingue en la forma en que ambos padres se involucran en la crianza de los hijos, logrando además que internalicen valores como la tolerancia y el respeto. Así mismo, los niños criados en este tipo de familia destacan porque son más adaptados y maduros psicológicamente.

Otro hallazgo importante parece reafirmar que la funcionalidad del grupo familiar no tiene que ver con su conformación sino con la calidad de las relaciones que se establecen en el mismo. Es decir, en la familia homoparental existe un mejor manejo del conflicto, al fomentar el diálogo y el entendimiento.

Pero un aspecto preocupante y que ensombrece los logros de este tipo de familia y que debe llevarnos a la reflexión como sociedad, es el reporte del temor que experimentan sus miembros con relación al rechazo social.

Lo importante es que sean buenos padres

Sería interesante mantener el foco en si la familia resulta funcional y es efectiva para suministrar seguridad y contención emocional a los hijos. La preocupación no debería centrarse en si son o no padres homosexuales, sino en si se es o no un buen padre o madre.

El aspecto clave a abordar en estos temas, es cómo las familias contemporáneas se reorganizan y reafirman para seguir funcionando en la marejada de cambios que caracterizan la actualidad. Además de seguir cumpliendo con su función de contribuir a formar ciudadanos útiles, psicológicamente estables y correctos, sin que importe si se trata de una familia tradicional o no.

El punto de interés en todo caso, debería ser el compromiso de todos como sociedad. Para proteger a este nuevo tipo de familia y mantener vigente el rol fundamental que cumplen como primer eslabón en la cadena de formación de personas de bien.

Lo cierto es que cada vez es más frecuente encontrarse a familias, como la homoparental, que se salen del canon usual. Lo relevante es que cumplan su función social y la forma cómo la sociedad les facilite este cumplimento es responsabilidad, no solo de las autoridades, sino de todos los ciudadanos.

Y tú, ¿qué opinas?

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