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¿Qué hacer para mantener nuestro cerebro en forma? 10 pautas para tener en cuenta. Parte 2.

Por Dra. Iris Luna
  1. El sueño y el descanso apropiado cuidan nuestro cerebro: La doctora Rebecca M.C. Spencer de la Universidad de Massachusetts publicó en marzo de 2013 una revisión sobre las bases neurofisiológicas por las que el sueño influye en la memoria y la cognición. Según explica, dormir es un proceso importantísimo no sólo en la consolidación de los recuerdos, sino también en la selección de aquellas informaciones que habrán de descartarse y ser olvidadas o en el aprendizaje de habilidades motoras. Según palabras del Dr. Manes “para que el cerebro funcione bien, hay que tener un sueño reparador. Hoy disponemos de datos que informan que dicen que la gente que no duerme bien tiene más riesgo de sufrir Alzheimer. Eso implica dormir las horas necesarias, aparte de relajarse, porque hoy, además, mucha gente se va a la cama con la oficina a cuestas: el celular, el iPad, el teléfono”.
  2. Los demás son importantes para nuestro cerebro: Relaciónate más con los demás. Mantener relaciones con amigos y disponer de una red social amplia ha demostrado ser un factor relacionado con una mejor memoria, tal como concluyen un equipo de investigadores australianos en una reciente publicación en el Journal of Aging Research. En el estudio, aquellos que mantenían mayor contacto con amigos cercanos en particular y una mayor red social en general, mantuvieron un mejor rendimiento en pruebas de memoria tras un seguimiento de 15 años. Vemos como la vida social es un factor protector para el cerebro porque el estar conectado con otra gente implica estímulos y retos diferentes para nuestro complejo aparato cognitivo. Recordemos que el contacto social, libera endorfinas y esto contribuye también con el bienestar psicológico y cerebral.
  3. El optimismo es un factor de protección cerebral muy importante: Elegir pensar de una forma constructiva, sana y objetiva genera una actitud positiva en la vida. Visualizar, anticipar lo mejor y aprender a pensar en lo bueno y agradable, ayuda a nuestro cerebro a crear pensamientos que resultan muy poderosos para nuestra vida y la de las personas que nos rodean. Está demostrado que una actitud positiva aporta a las personas esperanza, deseos de vivir, perseverancia y voluntad para afrontar las dificultades, encontrando las soluciones a los problemas sin caer en la desesperación. El optimismo no significa conformarse pensando que las cosas podrían ser peores, sino enfatizar en los puntos ventajosos y prometedores de las situaciones vividas. Esta actitud supone el coraje, el entusiasmo, la pasión, la confianza, la esperanza y comprender que los errores son oportunidades para aprender. Aquí vale la pena decir lo siguiente: el cerebro es capaz de crear la realidad; por lo tanto, la manera en que pensamos es la manera en que sentimos.
  4. La meditación es clave para mantener el equilibrio de nuestro cerebro: La meditación es una práctica milenaria que ayuda a preservar nuestra mente, centrándola en el punto presente, en el aquí y el ahora. El “arte de no hacer nada” nos ofrece muchos beneficios, de tal manera que nuestro cerebro se modifica cuando incluimos unos minutos de meditación a nuestra vida diaria. Meditar mejora el aprendizaje, aumenta la plasticidad neuronal y mejora la coordinación entre las células del cerebro, disminuye la ansiedad, incrementa la creatividad, se logra obtener claridad mental. La meditación no sólo alivia el estrés y la tensión, sino que también mejora tus habilidades, fortalece el sistema nervioso y la mente.
  5. Detectar y manejar el estrés a tiempo es fundamental para la salud de tu cerebro: Debemos combatir el estrés crónico, que afecta al cuerpo y a la mente. El exceso de estrés puede causar, además, graves daños emocionales. La gente puede superar adecuadamente episodios leves de estrés sirviéndose de las defensas naturales del cuerpo para adaptarse a los cambios. Pero el estrés crónico excesivo, es decir, aquél que es constante y persiste por un largo período de tiempo, puede ser extenuante tanto en lo físico como en lo psicológico. A diferencia de otros estresores cotidianos que se pueden contrarrestar adoptando conductas saludables, el estrés crónico, si no se trata, puede tener consecuencias adversas para la salud, entre éstas ansiedad, insomnio, dolor muscular, deterioro cerebral y debilitamiento del sistema inmunitario. Las investigaciones demuestran que el estrés puede contribuir al desarrollo de enfermedades graves tales como enfermedades cardiacas, depresión, demencias y obesidad. Tomar decisiones sensatas sobre su estilo de vida y su conducta es necesario para mejorar la salud en general y prevenir el estrés crónico.
    La clave para el manejo del estrés es identificar y modificar aquellas conductas que lo causan. Pero realizar estos cambios puede representarnos todo un reto. Pequeños cambios en nuestro estilo de vida, como comenzar a realizar una actividad física en forma regular es un cambio eficaz en el manejo del estrés. La actividad física aumenta la producción de endorfinas, una sustancia que provoca una sensación de bienestar. Cómo lo mencioné antes, la meditación, así como el yoga y el taichí chuan, por ejemplo pueden ayudarnos a manejar el estrés de manera efectiva. También es beneficioso para nosotros reservar un tiempo del día para “no hacer nada”. En estos momentos el cerebro trabaja muchísimo, y ese tiempo es clave para que procese la información que adquirió cuando estábamos atentos a diversos estímulos. Necesitamos desconectarnos de la tecnología para mejorar nuestra introspección, para poder pensar, para aburrirnos, para imaginar el futuro. Estar conectados todo el día a diversos estímulos no es muy bueno para el cerebro, como lo veremos a continuación.
  6. Cuidado con la hiperconectividad y las multitareas: El neurocientífico Facundo Manes nos dice los siguiente: “La multitarea disminuye el rendimiento cognitivo. Mucha gente se confunde al pensar que haciendo muchas cosas al mismo tiempo va a ser más pro­ductivo, y es al revés. Ese es un mito que hay que erradicar porque el cerebro funciona mejor cuando se hace una cosa por vez”. Se nos recomienda, pues desenchufarnos de la tecnología una parte del tiempo en que estemos despiertos y además se nos invita a realizar una sola cosa por vez. Esto ayuda a focalizar mejor nuestra atención y tener mayor organización cognitiva.
Por: Dra. Iris Luna
Médico psiquiatra – Máster en nutrición
Especialista en sobrepeso y obesidad
Contacto: iluna@phronesisvirtual.com

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