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Ni contigo ni sin ti, ¿tiene remedio mi estrés?

Por Dr. Rodrigo Mazo Zea
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Las relaciones de pareja constituyen un factor protector que favorece la salud mental, en tanto permiten satisfacer la necesidad vital de relación y afiliación íntima con otros, y generan la posibilidad de construir un proyecto de vida en unión con alguien que se carga de afecto. Sin embargo, la práctica clínica muestra que los problemas amorosos constituyen el principal motivo de consulta en psicoterapia, siendo el amor uno de los principales motivos del sufrimiento humano.

¿Cómo entender esta ambivalencia amorosa, donde se define a las relaciones de pareja como generadoras de protección y sufrimiento? En ocasiones se establecen vínculos afectivos que al mismo tiempo resultan atractivos y repulsivos, en una especie de disonancia cognoscitiva, como propone el psicólogo norteamericano León Festinger. Según este autor, cuando un objeto determinado, en este caso la persona con quien se establece una relación, se carga de atractividad y resistencia, se genera una confusión en la persona por no saber si continuar con la relación y buscar fortalecer el vínculo, o si se retira de ella debido a los inconvenientes percibidos por estar en pareja.

El entrampamiento emocional

El psicólogo Jeffrey Young plantea el término entrampamiento emocional, para definir los vínculos afectivos caracterizados por una excesiva implicación emocional con personas que nos resultan significativas, a expensas de nuestra propia individuación. Es decir, es cuando nos relacionamos con personas con quienes nos sentimos muy atraídos, al tiempo que consideramos que estar en esa relación nos genera algún nivel de sufrimiento, malestar o riesgo. Ahí es donde consideramos que, si no tenemos esa relación, seremos desgraciados o infelices, pero si continuamos en ella nos sentimos perturbados o vulnerables. Entonces resulta estresante mantener el vínculo o renunciar a él, lo que lleva a la persona a una especie de desesperanza, en la que no sabe qué hacer.

El temor a confrontar la situación con la pareja

Una paciente reportaba alguna vez que en su relación de pareja mantenía una constante tensión y ambivalencia en tanto se sentía muy enamorada y con la intención de construir futuro, pero que había asuntos de su novio que no soportaba, que era controlador, celoso, impulsivo, y que incluso en ocasiones era maltratante de hecho y de palabra.

Ella estaba en una relación tóxica, pero toleraba los asuntos que percibía como negativos por el supuesto amor que sentía, y no se atrevía a confrontar a su pareja por temor a tener un desencuentro que pusiera en riesgo la relación. Estaba entrampada emocionalmente, poniendo en evidencia una inmadurez personal que no le permitía poner como prioritarios sus derechos, deseos e intereses; estaba en una especie de autosacrificio para mantener la relación.

Como esta paciente, muchas personas viven relaciones ambivalentes en las que requieren tomar decisiones oportunas para superar la perturbación generada, pero que procrastinan o aplazan por temor a confrontarse tanto con su pareja como consigo mismos.

¿Cómo saber si estás entrampado emocionalmente?

Estás viviendo una relación de entrampamiento emocional si:

  • Sientes que los intereses de tu pareja son más importantes que los tuyos y que debes sacrificar asuntos personales para “estar bien” en la relación.
  • Haciendo un balance entre los beneficios y los perjuicios por mantener la relación, pesan más los perjuicios, o no reconoces cuáles tienen mayor peso en la relación.
  • Cuando estás bien en la relación, sientes que es lo mejor que te puede ocurrir y decides luchar por mantenerla, mientras que si estás alejado de tu pareja, consideras la opción de romper el vínculo para liberarte de aquello que te hace sufrir.
  • Valoras que es muy alto el costo por mantener la armonía en la relación y que tú llevas la mayor carga para lograrlo.
  • Mantienes en secreto asuntos propios de la relación, para liberarte de la crítica de otras personas que no ven con buenos ojos tu vínculo afectivo.
  • Presentas una especie de falacia (engaño) de cambio, asumiendo que serás capaz de cambiar en tu pareja aquellos asuntos de ella que te molestan, lo cual “salvaría” la relación.
  • Percibes que hay momentos de bienestar en la relación, pero luego se sobrevienen disputas y tensiones en pareja. Vives como en una constante “resaca” o “guayabo” emocional.
  • Aceptas de tu pareja manifestaciones y conductas que no tolerarías en otra persona, como celarte, hacerte reclamos o querer manipularte.
  • Planeas la forma de cortar la relación, hasta haces un “juego de roles” para prepararte, pero cuando le tienes cerca, te debilitas y terminas cediendo a sus demandas sexuales y afectivas.

Qué hacer en casos de entrampamiento emocional

  • Lo primero es asumir una actitud de un “sano egoísmo”. Reconocer que tú eres tu prioridad y comprender que no estás en este mundo para satisfacer las demandas y necesidades de otros.
  • Crear los espacios de comunicación y diálogo asertivo para compartir con tu pareja los deseos, anhelos, dificultades y necesidades de cada uno en la relación, y llegar a acuerdos armónicos para ambos.
  • Hacer un balance de los beneficios y malestares percibidos al mantener la relación. Una relación de pareja no debe ser para padecerla sino para disfrutarla.
  • Reconocer que a pesar de que es cierto que en todas las relaciones amorosas se presentan dificultades y desencuentros que deben ser resueltos entre dos, cuando estos son recurrentes y generadores de sufrimiento, se debe enfrentar la situación con la pareja.
  • Aprender a renunciar. Aquello de que “la esperanza es lo último que se pierde”, es una forma irracional para persistir en asuntos que resultan tóxicos para nuestra vida. Una cosa es tener una lucha racional por lo que se desea y construye entre dos, y otra cosa es mantener ilusiones falaces sobre cosas que es mejor dejar atrás.
  • Recuerda que no vale la pena aferrarte a alguien que te hace daño, solo porque te hace sonreír de vez en cuando.

Por: Dr. Rodrigo Mazo Zea
rodrigo.mazo@upb.edu.co

Bibliografía

Guerri, M. (2016). Teoría de la disonancia cognitiva de León Festinger. Portal Psicoativa, Mujer hoy. https://www.psicoactiva.com/blog/teoria-la-disonancia-cognitiva-festinger/

Mazo, R. (2018). Amor sin estrés: Promover armonía en las relaciones de pareja. http://elartedesabervivir.com/amor-sin-estres/

Mazo, R. (2019). El estrés causado por los celos, ¡malditos celos! http://elartedesabervivir.com/celos-pareja-relacion/

Phrónesis (2016). ¿Cómo saber si estoy viviendo en una relación tóxica con mi pareja? http://elartedesabervivir.com/como-saber-si-estoy-viviendo-una-relacion-toxica-con-mi-pareja/

Riso, W. (2015). Amores altamente peligrosos. Los diez estilos afectivos que usted debería evitar. 2° edición. Barcelona: Planeta Zenith.

Rodríguez, E. (2009). La teoría centrada en esquemas de Jeffrey Young. Revista Avances en Psicología. Lima: UNIFE. 17 (1). (p. 59-74)

Young, J. (2003). Schema therapy: A practitioner’s guide. New York: Guilford.

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