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La felicidad y la vida. Entrevista a Chamalú

Por Phrònesis

En esta entrevista, Chamalú nos cuenta cómo adoptar la felicidad como un estilo de vida gracias a la implementación de diferentes costumbres basadas en la meditación y la tranquilidad interior.

Entrevista: La felicidad y la vida.
Personaje: Chamalú
Realizada por: Sheyli Morales Uribe
Una producción de: Editorial Phrónesis. El arte de saber vivir.

Sheyli: Hola comunidad Phónesis estamos en estos momentos con Chamalú, un filósofo de la vida, escritor y poeta.

Hola Chamalú ¿cómo estás?

Chamalú: Pues un fraternal saludo a ti y a través tuyo a toda la gente que ve este programa.

Sheyli: Hablemos un poco acerca del sufrimiento en el ser humano, ¿por qué en ese día a día nos complicamos tanto la vida?

Chamalú: Bueno mira yo estoy en esto casi cuatro décadas desde mi adolescencia, a mi me llamó la atención también esa capacidad de sufrimiento que tiene la gente, incluso algunos con estilos bien originales, ¡he conocido gente que sufre por si acaso! He conocido gente que sufre y está acostumbrada a esa rutina a esa secuencia autodestructiva, porque una persona infeliz no puede estar sana.

El sufrimiento es como una termita que va corroyendo invisiblemente los cuerpos sutiles, los ajayus, decimos allá, yo vengo de los Andes, nací en Bolivia y allá hablamos de los cuerpos sutiles, de los cuerpos energéticos, los ajayus y llegué al convencimiento después de haber estado dialogando, caminando junto a gente con mucha sabiduría en montañas en selvas, después de haber construido nuestro ashran chamánico allá en Bolivia por donde pasaron casi 10.000 personas en 25 años, la mayoría venían transportando ese otro equipaje “el sufrimiento” y llegamos a la conclusión de que el sufrimiento es inducido, que el sufrimiento es aprendido, que es un programa muy sutilmente manejado en el que se va entrenando a la gente cuidadosamente, porque en verdad es más fácil ser feliz que sufrir, pero después de tantos años yo siempre digo: hasta los osos aprenden a bailar tango ¿no? Y el sufrimiento es parte de un programa que intenta fidelizar al cliente a un consumo de cosas innecesarias que de otra manera sin sufrimiento ni enfermedad pues nunca compraría; por tanto, si es algo aprendido puede ser desaprendido, puede ser revertido y es lo que vamos haciendo.

Sheyli: Pero es difícil, ¿es difícil desaprender un poco todo eso que nos han inculcado de alguna manera desde que estamos pequeños, no?

C: Fíjate que la palabra “difícil” en muchos idiomas indígenas no existe, entonces cuando tu le dices a un abuelo “es difícil” no entiende, hay que hacerlo o no, bueno hay que hacerlo, entonces hágalo. ¿Si? Y cuando uno se convierte en lo que hace, cuando uno se apasiona por lo que hace, cuando uno se enamora de la vida, cuando uno se compromete con esta existencia entendida como una ceremonia, como una fiesta, como una aventura multidimensional nada es difícil, por tanto es posible, se puede desaprender ¡lo que se aprendió se puede desaprender! Menos mal que no es algo congénito, que ni siquiera es algo que está dispuesto por un destino, nosotros creemos que somos los que elaboramos nuestro destino, entonces las gente va transformándose nuestros libros son una prueba de ello, nuestras conferencias en todo el mundo, en más de 1.000 ciudades del mundo están dando claves, secretos, herramientas para que la gente desaprenda el sufrimiento y lo están consiguiendo, es una prueba de que sí es posible desaprender, no sé si es fácil o difícil, es posible, es necesario, es hermoso, es imprescindible.

S: Chamalú, ¿se podría decir que el ser humano está enfermo emocionalmente?

C: Una persona que no aprendió a vivir está enferma, una persona que no es feliz está enferma. Hay culturas en las cuales se considera que la gente que no es feliz está enferma. Los mapuches al sur de Sudamérica dicen que “quien no ama aun no le ha amanecido”, una forma muy hermosa de referirse a esa especie de oscurantismo existencial. Pero en esta sociedad se maneja la enfermedad y la infelicidad (por eso nuestro libro “maestría en felicidad” ha tenido tanta acogida, tanta gente lo está leyendo ha poco de haberse lanzado) la infelicidad es inducida igual que la enfermedad como una forma de ir manteniendo a la gente atrapada en un mercado de consumo innecesario, creo que toda persona que se acerca a lo espiritual tiene que para empezar curar las heridas, este proceso de curación de las heridas va sanando el cuerpo y el alma inevitablemente y conduciéndole a un nivel de bienestar, de sumagamaña -decimos allá en los andes- de felicidad, de estar bien y esto es posible para todos, entonces lo que tú me preguntas de si es una enfermedad, me temo  que sí, pero es una enfermedad normalizada, como todo el mundo está mal ha pasado a ser normal y ese es el problema ¿no? Que la gente se está acostumbrando a estar mal.

S: Si nos hemos acostumbrado al agite del día a día, a no tener tiempo para nosotros, a no disfrutar de hecho muchas cosas, como mucha gente que depronto el trabajo no lo disfruta, creería que esa es una de las claves o ¿qué me podría decir al respecto?

C: Para empezar nosotros decimos siempre y solemos escribir el no confundir misión con profesión, son dos cosas cualitativamente diferentes, por otro lado, quien trabaja en lo que no ama se está castigando y está creando las condiciones para enfermarse. En esta civilización hay una tendencia a santificar el trabajo, a ponerlo en el altar; uno estudia durante catorce o 18 años para luego poder trabajar y en cuanto tiene el salario respectivo empezar a la rueda del consumo, el carro, la casa, los créditos.

S: Solo cosas materiales

C: Se privilegia básicamente lo externo, lo material, eso ha hecho que la gente vaya apareciendo años después de mucho trabajo con la casa llena de cosas, pero vacía por dentro, eso genera sinsentido, eso alimenta infelicidad, eso hace que al final la gente caiga en ésta que es una epidemia de depresión, de sinsentido, esta ola de suicidios; ayer nos hablaban para hacer conferencias para prevenir suicidios que cada vez son más intensos, ya se habla de suicidios a partir de los nueve años ¡imagínate! Estos son síntomas de esta civilización.

S: Así es, increíble toda esta tendencia que viene de ese tema tan particular.
Chamalú, ¿Chamalú viene del chamanismo, no?

C: Pues yo vengo de la vida, en realidad vengo de mi bisabuela indígena Quechua, analfabeta y sanadora que se peleó con los médicos y con su tecnología así de rituales, de sensibilidad acrecentada me devolvió la salud y la vida cuando los médicos habían pronosticado mi muerte inevitable ¡es que lo incurable para este paradigma, puede ser curable desde otras cosmovisiones! Ese fue mi bautizo chamánico y a partir de ello esa semilla que germinó en mi corazón, pues me comprometió a ir recordando a la gente que la vida es otra cosa, recordando a la gente que vivir es algo más que estudiar y trabajar y después consumir hasta terminar consumido por lo que consumimos, creo que mis raíces sin ancestrales, es la cantera en la que bebo y a partir de ello voy por el mundo dando conferencias y escribiendo libros intentando contar los secretos de los abuelos -la mayor parte de ellos ya no están- es como que en silencio me delegaron la franquicia de su sabiduría para recordarle al ser humano que la vida es otra cosa.

S: ¡Así es!
Chamalú, ¿se podría conseguir, digamos, sanar el sufrimiento a través de la meditación?

C: La meditación es prácticamente la única panacea científicamente demostrada, la gente ha estado escaneando cerebros de gente que medita y se han dado cuenta que algo pasa; aun no se conoce bien el cerebro, aún la mente es un océano desconocido, sin embargo la gente que medita es diferente, no es agresiva, está más cercana a la felicidad, la gente que medita tiene un campo energético distinto, maneja una frecuencia vibratoria diferente, le es más fácil ser feliz, amar; entonces es muy recomendable meditar empezando por pocos minutos al día, nosotros vamos a hacer una campaña para que la gente medite pocos minutos y con formas mucho más fluidas, más divertidas que las que vienen de la mística oriental. Creo que meditar es algo totalmente necesario para profundizar la vida, para conocerse a uno mismo ya para reactivar esa fuerza sanadora; tendría que enseñarse a os niños, a los jóvenes a meditar en las escuelas, tendría que meditarse en las universidades, tendría que ser obligatorio que los docentes mediten.

S: Sí, que fuera una materia ,más pues del programa.

C: Si, totalmente. Meditar es básicamente recurrir a una herramienta… aparentemente uno no hace nada cuando medita, pero el no hacer nada –entre comillas- nos lleva a un punto de sensibilidad y de conexión con el orden cósmico que es sorprendente. Meditar nos armoniza, nos conecta a una especie de wifi cósmico a partir del cual nos habilitamos para recibir mensajes, activamos nuestros canales; en fin, meditar es totalmente recomendable y todos tendrían que aprender a meditar.

S: ¡Así es! Es una invitación de Chamalú, para toda la comunidad Phrónesis. Continuemos entonces Chamalú.
Una pregunta que no sé si tenga respuesta la verdad, pero yo creo que es el ideal de todo ser humano y es la felicidad ¿qué es la felicidad?

C: ¿Qué es la felicidad? Bueno yo viajo por el mundo preguntándome también esto. Vamos deletreando respuestas, cada vez que me preguntan siempre la respuesta es diferente a la anterior, pero está claro lo que no es la felicidad y no es esa alegría con la cual se la ha confundido porque la alegría es momentánea, uno no puede estar saltando de alegría todo el tiempo no soportaría nuestro sistema neurológico, tampoco tiene que confundirse con el placer, son elementos que dependen de estímulos específicos y tienen duración limitada. La alegría (felicidad) se parece más a un estado del ser, a un estado de conciencia convertible a partir del trabajo interior en un estilo de vida, en una actitud ante la vida y por tanto en una cosmovisión, en un paradigma. La gente feliz es como que usa lentes color arcoíris, ve todo de colores incluso los problemas y entonces uno cuando es feliz no es que no tiene problemas es que los ve diferentes, juega con ellos, se divierte, aprende, crece y pues la felicidad es quizá el primer paso hacia la vida auténtica; es lo que nosotros estamos recomendando, estamos impulsando una campaña internacional por la felicidad humana, porque un mundo feliz sería un mundo con paz y muchos problemas quedarían resueltos como la violencia doméstica, tendríamos que educar a los hijos para ser felices, las empresas tendrían que tener como un tema transversal en su capacitación la felicidad, el aprender a ser feliz, porque un trabajador feliz en más eficiente, es más eficaz, un gerente feliz va a tener un emprendimiento mucho más lúcido, un docente feliz va a motivar mucho más a sus alumnos. Lo único que hace falta para las nuevas generaciones es motivarles, es volver a motivarles, porque la vida puede ser una fiesta.

S: Sin duda, hay que bailarla… Chamalú. Otra pregunta, usted nos hablaba de que hay que educar a los niños para ser feliz ¿cómo podríamos hacer eso? ¿cómo llevar a cabo esa tarea?

C: Hay que reemplazar los consejos por el ejemplo, hay que transitar senderos de coherencia creciente, hay que convertir a cada hogar en una escuela alternativa, hay que tener más tiempo de calidad con los hijos, hay que escucharles más, aconsejarles menos, acompañarles más lucidamente, hay que hacerse más amigos de la naturaleza, que los niños vean a sus padres caminando descalzos, abrazando árboles, contemplando cielos estrellados, haciéndose amigos de los pájaros, en fin… y hay que dar más importancia al hecho de viajar que es la mejor manera de ir rompiendo la rutina, viajes a lugares sagrados, ahí tenemos tantos sitios sagrados en Colombia en Sudamérica, ahí está Machupichu, las Píramides Mayas, estos son huellas en la playa del alma que van a quedar imborrables en las nuevas generaciones a partir de ellas pues podrán constituir su vida más adelante con estos excelentes ejemplos, creo que es la mejor herencia también que podemos dejarle el que recuerden a los papás felices.

S: Sin duda. Chamalú nos hablaba un poco acerca de la naturaleza, creo que es un tema que está relacionado con la Pachamama, cuéntanos un poco de la Pachamama, porque depronto no todos tenemos conocimiento del tema.

C: Bueno este término Pachamama, un término Quechua, es un poco quizá la síntesis de la cosmovisión Andina, que está resumida en la trilogía haraspacha, también es el nombre al ashran chamánico nuestra comunidad ecológica que creamos en Bolivia, cerca de Cochabamba. Haraspacha es la realidad superior, kaipacha es ésta realidad, ucupacha es la realidad inferior, el ser humano tiene esas tres opciones de quedarse en lo convencional, de oscurecer su vida en lo inferior, en lo no trabajado, en lo primitivo, lo instintivo o hacer un trabajo interior que le permita ascender vibratoriamente hablando al haraspacha que es la realidad superior. Esto se articula en el checpacha que es el orden cósmico, es la sinfonía cósmica a la cual estamos convocados a participar afinando nuestro instrumento musical aprendiendo a vivir y Pachamama es un poco la síntesis filosófica de esta cosmovisión. Pacha: significa universo, Pachamama es la madre tierra, pero no es solo el suelo que ve el geólogo, es la sucursal del universo, pero también es lo invisible, lo que no se ve ocularmente. Entonces la Pachamama nos permite también hablar de la ecología sagrada, nos permite hablar de que cada uno al despertar –en especial la mujer- se  convierte en guardiana de la madre tierra, esto es otra cosa que se tiene que enseñar a las nuevas generaciones y a todos en general.

S: Digamos que es como el sentir un poco de la naturaleza, ¿no?

C: Sí, es el sentirnos parte de ella, el saber pues que nuestra familia grande está compuesta por árboles, por ríos, por montañas y que aprender a vivir significa aprender a no destruir.

S: Chamalú, nos hablabas de la música. ¿En qué pueden intervenir los sonidos, la música, el sonido de la naturaleza, los pájaros, todo lo que digamos que está a nuestro alrededor, ¿cómo podemos utilizarlo para nuestro bien?

C: Bueno, la música es el vestuario festivo del silencio, que es el océano transparente del que venimos al que vamos, la música es el lenguaje a través del cual se expresa el alma y también el espíritu de la naturaleza, la música es un ejemplo auditivo de la frecuencia armónica en la cual tendría que vibrar nuestra alma, nuestros ajayus, la música es un camino al silencio, también se puede meditar con música, creo que la combinación de silencio y música son un buen recordatorio y una buena invitación a profundizar cada instante porque todo es música, pero la música no es más que la antesala del silencio que nos habla de esos otros universos de los cuales somos parte.

S: Cuéntanos ¿cómo podría por ejemplo, una persona que piensa de manera pesimista hacer que todas esas acciones o esos aconteceres de un día, los pueda tornar positivo y aprender de ellos o disfrutarlos de tal manera que se pueda sentir tranquilo, feliz?

C: Con un pesimista… pues al pesimista le recuerdo, le propongo mas bien, le sugiero algún día de estos en la tardecita salir a la calle de paseo con su pesimismo y dejarlo abandonado, no volver con él, porque el pesimismo es equivalente a pintar el cristal con el que miramos la realidad de oscuro y luego convencerse de que todo es gris y eso no es muy fotogénico, la gente pesimista es un mal ejemplo para los demás, no tendría que haber pesimistas, por lo menos no tendría que haber pesimistas sueltos, así caminando por las calles, porque van dando malos ejemplos a las nuevas generaciones, luego un niño que ve a su padre pesimista cree que la vida es eso y la vida no es eso, la vida son colores, la vida son flores, la vida es una fiesta de crecimiento. Creo que es urgente aprender a vivir, es muy importante y el primer paso es aprender a ser feliz, es posible,  ¿cómo hacerlo? Hay muchas maneras y cada uno puede inventar la suya; quizá el primer paso, los requisitos previos serían: darse tiempo para uno mismo, eso es fundamental en tu apretada agenda tiene que haber un tiempo para ti. Es fundamental. Date tiempo para hacer lo que amas, para pasear en el parque, para estar en silencio, para escuchar la música que te gusta, para reflexionar, para escribir un diario donde puedas desgranar un poco los sentires que tienes, los aprendizajes de cada día. Poco a poco darle calidad a tu tiempo, que ningún día pase sin que hayas aprendido algo nuevo, lectura inspiradora, en fin… y salir de la rutina, creo que salir de la rutina es muy importante, un viaje no turístico, aunque no sea muy lejos, aunque no sea muchos días es altamente terapéutico. Creo que aprender a vivir es la mejor manera de vacunarse contra el pesimismo y contra muchas enfermedades.

S: ¿Por qué hoy por hoy la gente está buscando eso, la gente por qué hoy está buscando disfrutar más, estar más feliz… por qué? ¿Cuál es la razón, cuál es la tendencia? Qué estaba pasando que la gente se dio cuenta que tiene que cambiar?

C: Pues el vacío ¿no?, el vacío que llena tantas vidas, el sinsentido que persigue como un fantasma caprichoso y que ya ha alcanzado a mucha gente, el suicidio que pasa a ser una alternativa para muchas personas. Imagínate una vida tan corta, apenas es una pausa breve entre dos eternidades plantearse el suicidio es sorprenderte si somos condenados a muerte. Entonces la gente se está dando cuenta que el dinero no era suficiente para lograr niveles de bienestar, de estar bien en el sentido completo del término; la gente se está dando cuenta que las cosas más importantes, la felicidad, el amor, la libertad, la paz y la salud no se compran con dinero, la gente se está dando cuenta que llenó la casa de cosas, pero está cada vez más vacía y eso genera tristeza en el alma, eso que se llama depresión que luego lo administra el psiquiatra y hasta ahí llegó la vida. Creo que tenemos que salir de eso, prevenirnos de eso, es posible hacerlo y es urgente ir abriendo escuelas de sabiduría, es urgente ir abriendo escuelas para aprender a vivir, es urgente ir participando de programas en los cuales el aprendizaje de la vida sea uno de los objetivos. Yo creo que ya basta de más de lo mismo, basta de aprender tantas cosas que no sirven más que para incrementar la información, ahora necesitamos sabiduría, es decir saber vivir.

S: Y bien, como bien lo maneja usted en sus talleres, digamos que no sé si aconsejando, pero si digamos que transmitiendo un mensaje de sabiduría, de positivismo, ¿cuál podría ser el consejo que le regala a toda la comunidad Phrónesis que hoy nos está viendo?

C: Bueno, me gustaría hablarle –ya que ninguna pregunta aludió a ello- a la mujer, que es otro de los ejes fundamentales de nuestro transitar por este mundo. Es un tiempo femenino , pero hace falta que la mujer sepa que no se nace mujer, ser mujer es un acto iniciático –quizá para muchas suene extraño que un hombre les hable así- sin embargo es necesario transitoriamente mientras más mujeres se van preparando, se van iniciando a ese manejo de su energía; creo que la solución a todos los problemas pasa por una especie de retorno, del poder femenino, pero no de ese poder parecido al masculino, sino mas bien de la mujer despierta, de la mujer sensible, de la mujer mensajera de la madre tierra, de la mujer que habla con su cuerpo, de la mujer que ha recuperado su intuición, que se ha conectado otra vez con la tierra, con la luna… yo quisiera dejar como mensaje y quizá como recuerdo este diálogo, el que la mujer tiene que saber que el tiempo suyo ha llegado, que es éste, pero que necesita prepararse, que necesita ir desaprendiendo muchas cosas, ir recuperando sensibilidad y poder, porque el futuro será femenino o no habrá futuro.

S: Ok. Muchas gracias por ese mensaje tan interesante y que bueno tener en cuenta hoy por hoy a la mujer, porque digamos que antes no era posible. Entonces muy interesante eso que nos acaba de comentar.

C: Bueno, gracias por esta oportunidad y adelanten esa reforestación de conciencias que van haciendo desde este espacio que tienen. ¡Gracias!

S: Y a usted por haber hecho parte de este espacio, de brindarle a la comunidad todo este mensaje y todo este positivismo y realmente sí es posible ser feliz, sí es posible llevar una vida más tranquila y llena pues de paz interior. Muchisimas gracias Chamalú, una vez más por el tiempo y bueno te invito a despedirte de toda la comunidad.

C: Si, gracias. Volver a Colombia siempre es para mí un momento especial después de haber viajado por todo el mundo, siento que cada vez que vengo a este país regreso a casa también.
En abril del 2016, estaremos regresando a presentar nuestro próximo libro que justamente se refiere al tema de vivir sin enfermedades, otro tema muy importante que la gente tiene que es totalmente posible. Y pues siempre pido a la gente que comparta lo que aprenden con nosotros porque estos son tiempos urgentes y aún estamos a tiempo, pero cada vez hay menos tiempo. Gracias que sean felices y esperamos nuevos reencuentros.

S: Muchas gracias.

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