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¿Eres un adulto hiperactivo? Conoce más sobre el TDAH

Por Dra. Iris Luna
Hombre con TDAH salta por un edificio

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es considerado una entidad de base psico-neuro-biológica y corresponde a uno de los trastornos del desarrollo neurológico incluidos en la clasificación del DSM-5.  

El TDAH se define como un patrón de inatención y/o hiperactividad-impulsividad que, con frecuencia, interfiere con el desarrollo o funcionamiento de las personas. Se trata de una condición bastante frecuente en la niñez, la adolescencia, y la edad adulta. La prevalencia en niños y adolescentes se estima entre un 5% – 8% y entre un 3% – 5% entre los 18 y los 44 años. El diagnóstico es más frecuente en niños que en niñas.

Algunos autores hablan de un TDAH “constructivo” en el que los individuos canalizan su impulsividad hacia procesos y acciones que se asocian al éxito personal. El término trastorno por déficit de atención e hiperactividad, por lo general se asocia a un comportamiento disruptivo dentro de las aulas de clase, conductas de riesgo y que predisponen a accidentes físicos.

Muestra dificultades importantes en el aprendizaje “normativo” exigido en escuelas y universidades y en la aceptación de las reglas estandarizadas de comportamiento laboral y social, pero eso no significa estar abocado a un fracaso vital.

En un grupo importante de  individuos, la mezcla de impulsividad, originalidad y búsqueda de soluciones por caminos diferentes a los convencionales puede proporcionarles grandes éxitos y satisfacciones personales, basados precisamente en la creatividad de su funcionamiento paranormativo y también en el apoyo incondicional y acompañamiento de personas significativas.

Hay ejemplos interesantes de personas con TDAH como Bruce Jenner (atleta olímpico), Jamie Oliver (chef), Steve Jobs, Jennifer Lawrence (actriz), Justin Timberlake (cantante) y Ryan Gosling. Aquí se ven historias de lucha, resiliencia y desarrollo de otras competencias.

Considero muy importante desarrollar trabajos de investigación que profundicen en los diferentes aspectos que intervienen en la evolución favorable del trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH. Además de definir y estudiar a profundidad los factores determinantes que propiciaron dicha evolución constructiva o positiva.

Cuando se habla de un TDAH destructivo se tienen en cuenta las dificultades que presentan los pacientes a nivel personal, familiar y social. Esto podría llevar a un determinismo asociando al TDAH-A, a un problema o “trastorno” irresoluble.

Además de un proceso progresivo de estigmatización y etiquetado personal que se complica más si el paciente presenta una comorbilidad psiquiátrica.

Muchos de los niños que presentan problemas con su desempeño escolar, inadecuación en las relaciones sociales convencionales e impulsividad son tratados por los que les rodean como “mal educados”, “despistados”, “vagos”, “tontos”, “perdedores”, “rebeldes”, “malos amigos”, “insoportables”, “egoistas”, “traviesos”, “dañinos” o “indelicado”, por mencionar algunos calificativos. 

Lo anterior hace que con frecuencia se vuelvan blanco fácil de acoso escolar por parte de sus pares, sean excluidos de los programas sociales (fiestas y reuniones en grupo),  presenten un riesgo importante de ser sometidos a formas de abuso infantil y de involucrarse en actividades de riesgo (abuso de sustancias, embarazos a edades tempranas,etc).

Todo lo anterior genera dificultades con la autoestima, autoconcepto, autoimagen y autoeficacia que a su vez, disminuye las emociones positivas, incrementa a autorrotulación, les impide alcanzar mayor eficacia en las tareas, establecer adecuadas relaciones con las personas y ganar independencia y autonomía.

¿Qué causa el TDAH?

Se trata de un trastorno extremadamente heterogéneo en cuanto a su etiología. Por una parte, la evidencia de una base biológica del trastorno ha sido avalada por numerosos estudios de neuroimagen, genéticos y familiares.

Por otra parte, algunos factores psicosociales relacionados con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH podrían ser consecuencia del trastorno o de la comorbilidad con otros trastornos. Los siguientes son algunos de los factores que pueden estar involucrados en el desarrollo del trastorno por déficit de atención e hiperactividad

La genética de trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH

Estudios en familias sugieren que existe un componente hereditario grande de riesgo de presentarse trastorno por déficit de atención e hiperactividad (heredabilidad del 70-80% tanto en niños como en adultos

El entorno

Se considera que las diferencias en las oportunidades y condiciones de crianza pueden justificar las diferencias en la expresión final del riesgo. El estrés psicosocial se ha asociado al Trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH en un 20-30 %.

La adversidad psicosocial en general, la pertenencia a la clase social baja, la psicopatología materna y el conflicto familiar (violencia, abuso infantil o familiares con problemas mentales) incrementan el riesgo para TDAH y la morbilidad asociada, independientemente del género y otros factores de riesgo. 

 La importancia de la depresión posparto en el desarrollo infantil está respaldada por numerosos estudios y reconocida a nivel mundial. Sus efectos pueden ser permanentes en la madre y en el hijo y, por ello, es imprescindible destinar recursos a su prevención y tratamiento durante el embarazo, mediante un screening adecuado.

Otro factor ambiental que se ha mencionado en diversos estudios es la exposición al plomo durante la infancia.   

Problemas durante el desarrollo

Los problemas en el sistema nervioso central en momentos fundamentales del desarrollo pueden tener influencia en el trastorno. Las complicaciones prenatales, perinatales y durante la infancia podrían causar lesiones cerebrales en momentos críticos del desarrollo pudiendo contribuir a las manifestaciones psicopatológicas posteriores.

Las madres de niños con trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH presentan mayor número de complicaciones en el embarazo y parto que otras madres. Investigaciones retrospectivas han confirmado la asociación entre el riesgo de presentar TDAH y las complicaciones en el embarazo, parto e infancia; destacando el hábito de fumar o consumo de alcohol u otras sustancias psicoactivas durante el embarazo, bajo peso al nacer, hemorragias y amenaza de parto prematuro, niveles elevados de fenilalanina en la madre, entre otras cosas.

Debido a que hay muchísimos genes involucrados y cientos de factores epigenéticos como, por ejemplo, la pobre estimulación de niño, el consumo de alcohol en el embarazo o la presencia de malos tratos en el hogar, entre muchos otros, no existe ni puede existir una patogenia que nos permita explicar de una  forma uniforme el TDAH ni en niños ni en adultos.

¿Qué pasa en el cerebro de una persona con trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH?

Se ha postulado que los neurotransmisores dopamina y noradrenalina estarían involucrados de manera importante en los síntomas del TDAH. El circuito fronto-estriatal parece ser disfuncional (hipoactividad) y desarrollarse en forma lenta, presentando una alteración en la conducción de las redes neuronales; lo que justificaría déficits cognitivos.

La disfunción en la corteza cerebral prefrontal implicaría dificultades en el pensamiento complejo y la memoria de trabajo. También se afectarían otras funciones ejecutivas que involucran la vigilancia, planificación y organización. La dopamina juega un papel fundamental en el funcionamiento cognitivo,  regulación de la conducta,  procesos del aprendizaje, sensaciones de placer y en los actos de motivación y recompensa.

Los estudios e investigaciones acerca del TDAH relacionan este trastorno con un desajuste de la dopamina a nivel cerebral, el cual sería el responsable de la insuficiente ejecución cognitiva y ejecutiva y del funcionamiento alterado de ciertas áreas del cerebro del niño/a con trastorno por déficit de atención e hiperactividad.

En este video la Dr. Iris Luna habla más del TDAH
Por otra parte, una disfunción noradrenérgica dificultaría la atención, concentración, motivación, el interés y aprendizaje de nuevas habilidades. También se ha relacionado el trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH con una hipofunción de ganglios basales y el núcleo estriado, así como de la corteza cerebral prefrontal que es la encargada  del funcionamiento ejecutivo.

El trastorno de défict de atención e hiperactividad del adulto (TDAH-A) se caracteriza, en la mayoría de los casos, por un déficit y/o un desempeño inadecuado de algunas de las variadas «funciones ejecutivas».

 Dichas funciones ejecutivas podrían ser definidas como acciones autodirigidas necesarias para elegir objetivos y crear, promover y mantener esos objetivos. La evaluación neuropsicológica de los pacientes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH ha señalado deterioro en varias de funciones ejecutivas como:  la vigilancia, velocidad perceptivo-motora y del procesamiento de la información, memoria de trabajo, aprendizaje verbal e inhibición de la respuesta, entre otras.

Lo descrito anteriormente se traduce en la aparición y mantenimiento de síntomas de falta de atención, conductas impulsivas, inquietud y disregulación emocional.La disregulación emocional y labilidad afectiva parecen estar asociadas a una inadecuada conección entre la corteza prefrontal y el sistema límbico.

¿Cómo se hace el diagnóstico del TDAH-A?

1. Primera fase

Empezar por una entrevista clínica completa enfatizando en los antecedentes personales y familiares de hiperactividad, déficit de atención e impulsividad a lo largo de la vida. Es importante entrevistar a padres y pareja, si la tiene.

 El diagnóstico se basa en los criterios diagnósticos del manual DSM-5. Estos criterios se utilizan para diagnosticar el TDAH tanto en niños como en adultos e incluyen ejemplos acerca de las manifestaciones del trastorno en estos últimos. Los ejemplos más típicos de hiperactividad e impulsividad en el TDAH-A incluyen la inquietud motora y la impulsividad verbal, respectivamente.

Los síntomas de hiperactividad o impulsividad son menos obvios o evidentes en los TDAH-A. Por ejemplo, la impulsividad puede constatarse mediante verbalizaciones inconvenientes y precipitadas en lugar de que predomine un comportamiento físico hipercinético típico del TDAH infantojuvenil.

De hecho, la hiperactividad externa del niño con trastorno por déficit de atención e hiperactividad suele manifestarse en el TDAH-A como una sensación interna de inquietud psicomotriz o de “motor interior”; un movimiento excesivo de manos y pies mientras está sentado o una locuacidad excesiva y en un tono de voz elevado.

Esta persona tiende a actuar sin pensar, es habitualmente impaciente, se muestra incómodo si tiene que hacer cosas lentas y sistemáticas, y le cuesta resistir tentaciones u oportunidades.

Las dificultades para la concentración y el compromiso de las funciones ejecutivas se manifiestan de forma clara en las actividades cotidianas. Pues presentan una llamativa facilidad para la distracción, desorganización (caos), pérdida de objetos, ausencia de planificación y supervisión de tareas y prioridades (especialmente financieras y sociales).

Además de la desestructuración del tiempo, procrastinación, olvidos de fechas importantes, indecisión, ensoñación entre otros problemas.

Los estudios de seguimiento hasta la edad adulta de pacientes con TDAH en la infancia muestran deficiencias significativas en el rendimiento académico y del aprendizaje, en la adaptación al medio laboral. Evidenciadas en las decisiones irreflexivas propias del déficit de autocontrol conducen a cambios súbitos de trabajo, no siempre forzados

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También evidencia en la conducción de vehículos al asumir riesgos excesivos o temerarios al volante y en las relaciones interpersonales sociales, familiares y de pareja, entre otras. Estas disfunciones del día a día acaban deteriorando el autoconcepto, la autoestima y la autoeficacia. Esto puede conducir a consumo de alcohol, sustancias psicoactivas  y a explosiones de ira o contra la autoridad.

Los principales estudios descriptivos en el ámbito de la Inteligencia Emocional del TDAH se han centrado en la existencia de tres aspectos especialmente afectados:

  • Las alteraciones emocionales. Haciendo referencia a la identificación visual de expresiones faciales emocionales, identificación de emociones propias y ajenas, autocontrol o regulación emocional, establecimiento y control de las relaciones sociales.
  • Las alteraciones motivacionales como estados motivacionales que tienden hacia la motivación extrínseca e inmediata.
  • Las dificultades en la autopercepción. Estas dificultades se manifiestan a través de percepciones erróneas sobre su propia aceptación o rechazo social.

2. Segunda fase del diagnóstico de trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH

El empleo de entrevistas de diagnóstico estructuradas como entrevistas de diagnóstico para el TDAH-A (DIVA 2.0), la prueba de ejecución continuada CPT3 y la Aquarium (específica para TDAH-A) solas o combinadas  pueden ser muy útiles para el diagnóstico y el seguimiento de los tratamientos del paciente.

3. Tercera fase

Examen físico y neurológico completo para descartar otros trastornos como: ansiedad generalizada, depresivo, obsesivo compulsivo, bipolar, espectro autista antisocial de la personalidad, límite de la personalidad o trastorno por uso/abuso de sustancias. También hay que estar atento al trauma encefalocraneano, epilepsia, disfunción tiroidea, hipoglucemia, intoxicación por plomo y apnea de sueño.

4. Cuarta fase

Algunos evaluadores y neuropediatras recomiendan emplear instrumentos de realidad virtual como la determinación de la vergencia ocular para la evaluación del trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Se ha visto una relación entre la vergencia ocular y el nivel de atención en adultos y niños.  Durante la fijación de la mirada los estímulos visuales modulan el ángulo de vergencia debido a su capacidad para capturar la atención.

¿Qué te aconsejo si presentas trastorno por déficit de atención e hiperactividad TDAH?

Infórmate sobre el TDAH del adulto y cómo puedes aprender estrategias para enfrentarte eficazmente a los síntomas. Busca materiales escritos y lee detenidamente información idónea de Internet (recomendada por tu especialista) o de la biblioteca.

Al informarte en el tema procura involucrar a tus seres queridos. De la misma manera que para ti la clave es entender sobre el TDAH es igual o más importante que lo entiendan las personas que te rodean (Pareja, hijos, compañeros de trabajo y amigos). Una vez que tengan claro lo que te ocurre podrán comprender mejor lo que te pasa y ayudarte al mismo tiempo.

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Sería muy útil que cuentes con un “soporte”como alguien cercano que te diga las cosas, pero siempre con humor y gentileza. Esta persona puede ayudarte a que te organices, a que perseveres el tiempo suficiente en la tarea que tienes entre manos, a darte aliento y a recordarte que regreses a tu trabajo.

Ya sea amigo, familiar, terapeuta o alguien que te dé soporte y actué como “entrenador”. Es esa persona que estará a tu lado para que completes tus cosas, te animará y te pondrá límites, y en general, estará cerca de ti, hasta que puedas funcionar de manera óptima.

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