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El sueño y los contenidos sexuales: el aporte desde la Neurología

Por Dr. Rodrigo Isaza Bermúdez
El sueño y los contenidos sexuales: el aporte desde la Neurología

Desde hace mucho tiempo los contenidos y el significado de los sueños han copado la fantasía y los interrogantes a través de la historia. El psicoanálisis ha hecho un aporte muy importante tratando de encontrar la lógica de lo inconsciente y darle sentido a lo que parece absurdo o incoherente.

Los estudios neurológicos de Resonancia Magnética Funcional (RMNf) han permitido observar nuestro cerebro en tiempo real y se han hecho aportes para comprender los fenómenos inconscientes, su trayectoria, almacenamiento y recuperación.

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El cerebro percibe estímulos que por ser muy rápidos no permiten el análisis consciente, es decir, que si nos pasan una serie de imágenes visuales a una alta velocidad, el cerebro las ve pero no somos conscientes de ello y se ha demostrado que la corteza visual se estimula en su totalidad, lo que demuestra que sí llega dicha información al sistema nervioso.  El fenómeno viaja a muchas zonas cerebrales relacionadas con la visión, la memoria, el sistema límbico que vincula la emoción a los estímulos y luego de que esos impulsos de imágenes fugaces son detectados, desaparecen lentamente y si se le pregunta a la persona lo que vio no es consciente de haber observado nada; es lo que se ha llamado un estímulo subliminal, porque los científicos sabemos que para que cualquier órgano de los sentidos reaccione debe interpretar el fenómeno en su totalidad.

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Por ejemplo, si nos muestran una fotografía de un tigre, el cerebro en la zona visual detecta la forma, los colores, la imagen completa y la memoria se activa para traer a la conciencia los recuerdos de esa imagen, entonces, no solo la reconoce sino que vincula el lenguaje para poder identificar su nombre, el ruido que hace cuando ruge y, además, se activa el cerebro límbico o emocional, desencadenando las respuestas de amenaza; inclusive compara recuerdos de lo que se le parece, pueden pasar las imágenes de la memoria para diferenciarlo de un gato, un lince e inclusive llevar el recuerdo en el tiempo de la primera vez que vimos dicho animal o las experiencias previas de películas o documentales.

Si pasamos la imagen del tigre muy rápidamente, el cerebro la percibe como un estímulo subliminal y no es consciente de haber visto un tigre, pero sí alcanza a discriminarlo. En los estudios descritos, si luego de haber pasado esa imagen subliminal, ponemos a elegir a la persona de una serie de opciones de fotos de animales en las cuales, por supuesto, está el tigre, la persona elige la fotografía del tigre sin saber el motivo de la elección y, a esto, se le ha llamado manipulación subliminal. Ese recuerdo manipulado ha sido utilizado en el Neuromarketing y se considera un evento abusivo de manipulación comercial que es prohibido por la ley, porque si pasamos en la televisión, en medio de un programa, la imagen de un producto comercial el cerebro decide la compra o la selección cuando la vea o se le mencione.

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Ahora, sabemos que nuestro sistema nervioso recoge todo el día información en una proporción de 80% inconsciente vs 20% consciente, la capacidad casi infinita de almacenamiento que tiene el cerebro permite guardarr sonidos, imágenes, estímulos sensoriales de todo tipo, incluyendo nuestra propia producción de pensamientos con contenidos de toda clase.

Si nos montamos a un sistema de transporte podemos ver rostros agradables, bocas seductoras, voces enamoradas, escotes, piernas, ojos, actitudes y toda una serie de sensaciones que hacen que el cerebro las perciba, aunque no nos demos cuenta de ello y, con cada percepción, va impresa la emoción de gusto o de disgusto, de atracción, aversión, miedo o gozo.

Durante las fases de sueño profundo, las ondas lentas eléctricas que se producen durante esa etapa del sueño se han relacionado con procesos complejos de almacenamiento de memoria de lo que hemos vivido durante el día, pero también generan procesos de olvido, que es simplemente la depuración de contenidos que por uso o inutilidad se desvanecen de los sitios de almacenamiento.

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Tenemos un decodificador de archivos que se encarga de almacenar en todo el cerebro las imágenes, palabras, sonidos, percepciones y emociones, de modo que, el almacenamiento de la memoria se realiza en toda la corteza cerebral, pero la conectividad permite vincular un estímulo visual con uno auditivo, con un sentido y con una valoración emocional, por lo que que se tienen también memorias de reactividad emocional que hacen que nuestro sistema nervioso autónomo mueva el corazón a un ritmo acelerado, se aumente la respiración, surja tensión o relajación muscular e inclusivo, se produzcan sensaciones eróticas intensas de erección, orgasmo y eyaculación porque los recuerdos movilizan toda una conexión completa como un todo, que arrastra vinculando los eventos almacenados, que le dan sentido y también contaminación a los recuerdos durante el sueño.

De igual forma, podemos mezclar contenidos oníricos agradables con desagradables, porque existe un fenómeno de arrastre de memorias, es decir, que para el cerebro inconsciente puede tener una ilación de un recuerdo de una experiencia real o imaginaria que permite que se entremezclen contenidos que nos parecen absurdos; es como saber que en una caneca tenemos un motor desbaratado en sus partes y también una vajilla, cuatro libros y tres animales, la contaminación consiste en que cuando metes la mano a sacar un objeto se te viene un tornillo pegado al libro, en medio de un plato de porcelana.

Conscientemente lo que hubiéramos querido era sacar solamente los libros y poderlos leer, y de hecho, se pueden abstraer contenidos inconscientes de dichos eventos, lo que no descarta también la invención de historias irreales de todo lo que tenemos almacenado. La depuración de memoria durante el sueño saca a flote basura, pero también reciclaje con o sin contenidos o representación afectiva para nosotros.

En un sueño sería muy agradable para un heterosexual soñar dándole un beso a Angelina Jolie y para un homosexual a Brad Pitt, pero para el cerebro el recuerdo de un beso lo puede vincular con el beso de la madre o el de su mascota y la mezcla puede llevar contenidos con significados diferentes, esto porque tenemos un repertorio de imágenes y recuerdos más extenso que cualquier biblioteca, y fácilmente, en el sueño propuesto sentiremos, por ejemplo, que se desliza un estímulo por la piel y lo vincularemos con que una araña se moviliza por el brazo, dando al traste con el libreto ideal del sueño.

Los contenidos sexuales son inmensos y de gran valor para los seres humanos, la reproducción, alimentación, huida o defensa son considerados instintos básicos, que a través de la evolución se han depurado parcialmente. Hemos reemplazado los estímulos olfatorios, que detectan hormonas de atracción o que permiten evaluar los olores producidos por los órganos y glándulas sexuales, para acercarnos en los procesos de búsqueda de apareamiento como lo hacen los insectos y otros animales que detectan en el aire moléculas que entran por el olfato y llegan al cerebro activando zonas y rituales de apareamiento, posiblemente conservamos gran parte de esas capacidades en forma inconsciente y pueden ser mecanismos de atracción y enamoramiento.

Durante el sueño hay un aumento de las hormonas sexuales que facilitan los contenidos eróticos que ocurren mientras dormimos y que predisponen a la realización del acto sexual, porque por medio de reflejos los sueños estimulan al sistema nervioso autónomo, produciendo lubricación genital en la hembra y erección en el macho, a su vez que permiten todo el contexto de caricias, roces, toques y lenguaje necesario para realizar una actividad sexual placentera, si despertamos. Pero si no despertamos hacen parte del sueño y los contenidos presentes en nuestra memoria desencadenan todo un proceso casi real, como si en verdad estuviéramos realizando un coíto o un proceso de acercamiento sexual.

Un buen dormir en un ambiente agradable permite fluir las emociones en medio de los contenidos de los sueños, que se mezclan, a veces, en forma aleatoria, pero que encuentran salida con beneficios emocionales y mejoramiento de la memoria en todas sus formas, facilitando la producción hormonal y mejorando la vida de pareja.

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