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El Duelo, otra etapa de la vida. Entrevista a la Dra. María Teresa Geithner

Por Phrònesis

En esta entrevista a la Dra. María Teresa Geithner podemos conocer ampliamente acerca del tema del duelo, como ese dolor que sentimos por aquello que está ligado afectivamente, emocionalmente con nuestro ser, con nuestro corazón.

Entrevista: El Duelo, otra etapa de la vida.
Personaje: Dra, María Teresa Geithner (Fund. Vida por amor a ellos)
Realizada por: Sheyli Morales Uribe
Una producción de: Editorial Phrónesis. El arte de saber vivir.

Sheyli: Hola comunidad Phrónesis, en esta ocasión estamos con la doctora María Teresa Geithner, psicooncóloga especialista en duelo de la fundación Vida Por Amor a Ellos.

Hola doctora ¿Cómo está?

María Teresa Geithner: Buenas tardes, buenos días ¿cómo están todos? Es un placer estar con ustedes acompañándolos en el día de hoy.

Sheyli: Bienvenida, muchas gracias por su tiempo.

María Teresa Geithner:
Muchas gracias.

Sheyli: Doctora, son muchos los momentos que se tienen que afrontar en el transcurso de la vida, superar pérdidas de seres queridos que se han ido o la pérdida de una persona amada en una relación como tal de pareja, o la pérdida de un hijo… ¿Qué hacer, cómo manejar esta situación de duelo, cuéntenos un poco cómo hacer?

María Teresa Geithner: Bueno, realmente duelo es cuando nosotros tenemos una pérdida, afrontar una pérdida y nosotros empezamos a afrontar pérdidas desde niños, aprendemos a afrontar la pérdida del juguete que se dañó, del amigo que se fue y poco a poco vamos afrontando pérdidas, poco a poco en nuestra vida. Duelo significa dolor, “dolo” la pérdida de algo que está muy cerca de mi corazón, que pertenece mucho a mi y por eso podemos hablar de duelos por muerte, duelos por separaciones afectivas, duelos por nidos vacíos, duelos por enfermedad, duelos por la pérdida de algo económico por ejemplo o una mascota o un elemento que para ti sea muy muy importante y ahí hacemos un duelo, es cuando duele. Si yo te pongo de ejemplo que tienes un esfero que te regalaron cuando tu cumpliste 15 años, ese esfero tiene un valor muy grande y se pierde entras en duelo, si el esfero que se te pierde fue el que compraste en la esquina hace dos minutos no importa. Ahí hay un duelo, es cuando vinculamos nuestros sentimientos a ese algo o alguien y hacemos un vínculo, ahí empezamos un proceso de duelo; por eso es que todas las pérdidas conforman un duelo.

S: Eso que usted nos comenta sobre los sentimientos es una de mis inquietudes y sin duda para toda la comunidad puede ser una de las grandes inquietudes ¿no? porque un duelo como usted bien lo dice va muy relacionado con los sentimientos y de alguna manera nos afecta pues demasiado ¿cómo lograr decir adiós de verdad?

M.T.G: Es un proceso. El duelo no es una cosa de un momento, de que por ejemplo, murió el ser amado y lo enterramos y se acabó el dueño ¡no! ahí comenzamos un proceso, un proceso que tiene múltiples etapas. La primera etapa es la etapa del shock, es decir es como una etapa de un baldado de agua fría, como un anestésico que tu cuerpo genera para que tu te puedas enfrentar a todo eso, es el momento en que te dicen “sucedió esto” te dan la mala noticia y como que está uno en todas partes y puede estar, por eso es que por ejemplo, cuando tu vas a una funeraria una de las cosas que encuentras es un librito, donde te piden que firmes, porque la persona que está en duelo muy fácilmente al otro día, a los dos días, a los dos meses no tiene ni idea quien fue y quien no fue a acompañarla, es por eso, está en shock.

S: Claro, el dolor no le permite…

M.T.G: La siguiente etapa yo la llamo etapa de explosión de sentimientos, porque ahí vienen una serie de varias etapas pequeñitas con todos los sentimientos que tu te puedas imaginar, hay ira, hay culpa, hay abandono, desolación, hay tristeza, incluso hay alegría, hay tranquilidad, hay paz. Hay muchos sentimientos, que parece como una emoción de sentimientos que vienen y van y en cada persona el orden de esos sentimientos es diferente y esos sentimientos están dados por el vínculo que tu estableciste con la otra persona o con la cosa si es el caso o con el animalito o contigo mismo, porque también hay otro duelo que es el duelo por enfermedad ¿no es verdad?

S: Y a que se refiere ese duelo por enfermedad, porque de alguna manera algunas personas podríamos entender un poco más o se ve un poco más el tema de la pérdida de una persona, un ser querido o la ruptura de una relación amorosa, pero…

M.T.G: Si, todas son pérdidas. Es decir, si tu de repente te dan un diagnóstico como un cáncer, como un problema de filisbromagia que son enfermedades grandes, o te amputan por un accidente quedaste sin una pierna, ahí hay un duelo, ahí hay un duelo y es un duelo bien difícil de manejar, lo mismo que también hay un duelo cuando uno tiene que decirle adiós al ser amado.
Un duelo que es muy sencillo y que muchas veces nosotros no vemos es el duelo del “nido vacío” cuando nuestros hijos crecen y se van bien sea a estudiar, a casarse o a lo que fuese; uno tiene la alegría de que el hijo va a estar mucho mejor y que va para bien, peor ahí hay un duelo que le estoy diciendo “¡adiós, me quedé solita auxilio me está haciendo falta!” esos también son duelos importantes y todos y cada uno de esos duelos conlleva un proceso, un trabajo diferente un apoyo diferente, un manejo específico para cada tipo de duelo.

S: ¿Cómo podemos manejar nosotros las emociones internamente o cómo prepararse uno en la vida, porque sin duda es algo que queramos o no queramos es algo que tenemos que vivir en algún momento?

M.T.G: Sí, todos tenemos que vivir el duelo. Uno lo que pasa es que el duelo por ejemplo de la muerte lo ve uno muy lejos ¿no? eso le llega a los demás, al vecino, al amigo… pero a mi no me va a llegar…

S: Y es lo más seguro que tenemos en la vida…

M.T.G: Y le da a uno muy duro cuando el que muere es su ser amado. lo más importante en un proceso de duelo es expresar, es permitirme expresa y permitirme vivir ese duelo, poco a poco dando pequeños pasos, pequeñas caminatas para procesarlo y salir avante. Es muy importante, por ejemplo, si tu te caes y te haces una peladura, tu esa peladura te la tienes que cuidar, porque sino eso se va a poner horrible, igualmente también tenemos que hacer con nuestros sentimientos, nuestro corazoncito lo tenemos que cuidar y posiblemente esa peladura que te hiciste cuando te caíste te va a dejar una cicatriz…

S: Y es lo mismo que ocurre en nuestro corazón.

M.T.G: Lo mismo ocurre en nuestro corazón.

S: Que bonito ejemplo. Creo que es una muy buena manera de que toda nuestra comunidad tenga una idea de cómo manejar el duelo.
Doctora, pero qué podemos hacer nosotros para prepararnos en la vida a sabiendas de que eso es algo seguro, depronto podríamos enriquecer un poco más nuestra autoestima, o generar no sé nuevas amistades, escuchar música, practicar yoga ¿qué cosas podríamos hacer?

M.T.G: Todo lo que tu haces está bien y es pensar que, lo primordial es pensar que la muerte, la pérdida es algo cotidiano y no es algo tan fatal como la sociedad nos lo está presentando a nosotros. A uno le dicen “muerto” e inmediatamente uno se imagina una calavera con una voz gigante que le va a quitar la cabeza y a todos nos da pánico eso. Sí, entonces es mirar la muerte como un proceso normal, un proceso normal que tenemos que vivir todos y que un clavo no saca otro clavo. Por ejemplo, si un niño tiene una mascota y la mascota se muere es darle la importancia de que esa mascota murió y poderle decir adiós a esa mascota, bien sea un pececillo, que es el tipo de mascotas que los niños menos contacto tienen. Pero no tratar de ocultarlo de que como se murió ese pececillo, venga yo le pongo otro, ¡no! enfrentemos las situaciones y démonos posibilidades de ir caminando, démonos capacidad para enfrentar la frustración, porque toda pérdida genera una frustración. Si yo no estoy capacitada para enfrentar una frustración me derrumbo.

S: Doctora, ahora que menciona a los niños, los niños entonces, bueno como usted lo mencionó desde el principio, desde niños estamos afrontando pérdidas. Pero ¿cómo manejar el duelo en niños, depronto de la pérdida de un ser querido o de algo ya… que como lo muestra la sociedad es un poco más difícil.

M.T.G: Si mira, la forma de manejarlo es de frente, sin mentiras y con lo que el niño necesite saber. No hay que darle más información de la necesaria, pero tampoco ocultarle información. Mira muchos casos han llegado aquí a la Fundación Vida Por Amor, porque no sabemos cómo decirle al niño que su mamá se suicidó y cuando su mamá se suicidó resulta que nosotros no le dijimos que se había suicidado sino que se había enfermado; entonces devolver una mentira es todo un camello, es todo un proceso; y quien debe darle la mala noticia al niño de que la persona, su ser amado murió, falleció y se fue del todo y que no va a volver –porque es que los niños tienen diferentes etapas, ahorita te comento esa parte- debe ser la persona bien cercana a él, no debe ser el psicólogo que viene y que… ¡no! la persona que está cerca de él, llámese el papá, la abuela, la persona que está afectivamente muy cerca a él es la persona encargada de dar la noticia. Nosotros aquí en la fundación, muchas veces acompañamos en ese proceso, pero no somos nosotros los que le decimos.
Es muy importante tener en cuenta la edad del niño. Un niño a los tres años no tiene el concepto de muerte, las cosas resucitan y los muertos vuelven a aparecer, al muñeco lo mata y vuelve y lo levanta a seguir jugando con él ¿si? entonces es muy importante tener en cuenta la edad de cada uno. El adolescente es un mundo distinto, un adolescente nunca te va a llorar delante de un adulto, ellos lloran con sus amigos, ellos comentan con sus amigos.

S: La confianza si, con su mismo grupo.

M.T.G: Es la misma circunstancia, cada niño en su proceso, dependiendo también de su edad, de cómo manejarlo.

Como les comentaba yo, el trabajo con niños es bien importante y bien especial, por eso nosotros contamos con un espacio exclusivamente para ellos, donde nuestro trabajo es con base en los juegos, siempre tenemos los juegos, el material siempre es material didáctico para pasarla muy bien y que el niño se sienta cómodo y pueda expresar sus sentimientos, porque en el niño también es indispensable que exprese cada uno de sus sentimientos para que pueda permitirse elaborar su propio duelo.

S: Doctora, existen personas que sienten morir cuando pasan por un proceso de duelo, cuando pasan por un momento doloroso, por perder a un ser querido ¿qué factor influye en este proceso, por qué ocurre?

M.T.G: Básicamente el dolor en el duelo está directamente ligado al vínculo, independientemente de qué tipo de duelo es. Un duelo que muchas veces desubica muchísimo es el duelo por separación, porque afectivamente rompí con mi pareja, porque ese duelo adicionalmente te está acabando con tu autoestima, generalmente hay muchos elementos que antes de la ruptura misma o después de la ruptura llevan a sentirse uno que: “no fui capaz”, “no valgo” y “no sirvo, por eso no se quedó conmigo”; entonces, ese vínculo es el que nos está dando la intensidad del dolor, entre más intenso es el vínculo, más intenso es el dolor. Era el ejemplo que yo te colocaba inicialmente con el esfero, el esfero que compras en la esquina no tiene valor, no importa, pues lo único que dices es “hay que vaina me quedé sin esfero”, ¿no es verdad?, pero el que te han regalado de muchos años, en una fecha especial, en un momento especial tu le has colocado toda una carga afectiva y un vínculo muy especial que lleva a que tu te sientas que no tienes camino. Es bastante probable que en un duelo, vea uno elementos de “no veo caminos por donde seguir” y la idea del proceso de duelo es “vamos a encontrar caminos”, porque hay muchos caminos, cada cual tiene su propio camino. Lo que hace un profesional en psicología experto en duelo es mostrar caminos y ayudar a que la persona encuentre su propio camino no es que como tu estás en duelo “ven yo te soluciono el problema” ¡mentiras! Nosotros los psicólogos en duelo no solucionamos nada.

S: Es una orientación de alguna manera.

M.T.G: Nosotros somos un bastoncito, una ayudita, una guía. A veces ponemos tareas, que en el duelo es muy importante hacer las tareas, hay tareas que son indispensables para hacer en el duelo y deben hacerlas, pero la decisión depende de cada cual, de cada cual depende “yo quiero caminar en este proceso o no”.

S: Puede que una persona quiera hacerlo, pero hay personas que se quedan un poco estancadas, como atrapadas en ese proceso de duelo ¿qué hay que hacer para que eso no ocurra?

M.T.G: La primera cosa como te decía yo, es tomar la decisión y voy a tomar un dato del blog de Norman Vincent dice, el tiene un libro que se llama “querer es poder” y el parte diciendo que si yo quiero, ya gané el 50%, yo estoy totalmente de acuerdo con eso, si, entonces si yo quiero voy a esforzarme. No es un proceso fácil, es decir, levantarse uno por las mañanas ver que sale el sol y no tener el sentido de que “¿hoy que voy a hacer, si yo estoy acostumbrada a levantarme a hacerle el desayuno a mi ser amado, consentirlo y no tengo a quien consentir? ¡no es fácil!, pero si yo no pongo de mi parte me quedo quieto y entonces esas son las diferentes tareas. Aquí en la fundación Vida por amor casi nunca hacemos un domiciliario por pérdida de un ser querido, es muy difícil que se haga por eso, porque si yo voy donde la persona a su casa estoy acolitándole que se quede ahí encerrada en su dolor; si yo le digo a la persona “no señora, usted se me levanta, se arregla, se pone bonita y viene a consulta”, ya está ayudándose para salir de ese dolor. Hay muchas veces que pasa el tiempo y nosotros dejamos las cosas quietas, ahí estamos hablando de un duelo patológico, ese ya no es un duelo normal, ese ya es un duelo muchísimo más grande y cuando hay un duelo patológico definitivamente no solamente debe consultar psicología, debe sino que es indispensable, es necesario… muchísimo, muchísimo, muchísimo, ya es como una obligación porque con un duelo normal debemos dejarnos ayudar, eso se llama ser fuertes, no es no llorar, de hecho el llorar es sanador, permitir que las lágrimas salgan es lo más sanador del mundo entero.

S: Y a uno le dicen “no llores…”

M.T.G: ¡No al contrario, llora!

S: ¡Claro! Es una forma de desahogarse.

M.T.G: ¡Desahógate!

S: Así es.

Doctora, este árbol, cuéntenos sobre este árbol, ¿a que se refiere?

M.T.G: Este árbol, es el árbol de la vida.

S: Cuéntele a la comunidad.

M.T.G: Les presentamos el árbol de la vida. Este árbol como tiene muchas ramas, también tiene muchos caminos. En este árbol hicimos una ceremonia muy muy linda y está lleno de mariposas. La mariposa es el símbolo de la transformación, por eso el símbolo de la muerte es la mariposa, porque pasa de ser un gusanito, se enfrasca en una coquita que es una crisálida y por sí sola haciéndolo todo un esfuerzo gigante, tiene que salir para convertirse en mariposa; si tu, le metes la mano y le ayudas a cortar el capullo –señala- lastimas la mariposa, entonces no es, es por sí sola tiene que salir.
Y en estas mariposas tenemos los mensajes que los papitos le dejaron a sus hijos fallecidos. Entonces este es nuestro árbol de la vida, de hecho el próximo jueves vamos a… ¿próximo jueves? Si, próximo jueves vamos a cambiar nuestro árbol de la vida y va a ser el árbol de los viudos, porque tenemos un encuentro grande con todas las personas que han pasado por aquí por viudez y vamos a trabajarlo y ellos son los que van a dejar los nuevos mensajes.

S: Y digamos que esta es una de las herramientas para poder obviamente ir minimizando ese dolor…

M.T.G: Si claro, nosotros partimos de muchos elementos, como te decía de muchas tareas, hay muchísimas tareas que vamos haciendo, los rituales ¡esto es un ritual! – señala el árbol- los rituales en el proceso de duelo son fundamentales y nos ayudan muchísimo muchísimo, tenemos muchisímos tipos de rituales.

S: ¿Qué tipos de rituales?

M.T.G: Este es uno –señala- , tenemos rituales por ejemplo con las velas, la luz es un elemento muy bueno para los rituales, utilizamos elementos de arteterapia también.

S: Escribir…

M.T.G: Escribir, cambiar, mover, ofrecer, quemar, elevar…
Yo me acuerdo ahorita “de elevar” un chiquito muy lindo cuya mamá murió de cáncer y en el hospital no lo dejaron entrar –él tenía 8 años- y estaba muy muy enojado porque no se había podido despedir de su mamá y la familia lo había tenido en la sala de velación, pero retirado de lo que era el cajón. Cuando yo fui a hablar con el niño, expresó su enojo y cuando le pregunté cómo quería despedirse de la mamá dijo que no sabía, le dije yo: ¿qué tal si le hacemos una carta o vamos y la miramos?, no, me gusta más la carta; listo ok, y ¿cómo hacemos con la carta? Y el mismo niño –estoy hablando de un niño de 8 años- dijo: “como estamos en agosto, la ponemos en una cometa y elevamos la cometa”

S: ¡Que belleza!

M.T.G: Y aquí como toda una adulta yo decía: “y… ¿qué voy a hacer, qué hacemos cuando baje la cometa? Porque para nosotros como adultos pensamos en que la carta baja obviamente ¿no? y yo escuchaba al niño y le permitía al niño hablar y hablar y hablar y terminó diciéndome el mismo ¡solito!, sin que yo hubiera mencionado nada porque yo en mi mente estaba diciendo como le digo al papá para que deshaga la carta cuando caiga ¿no? y dice: “y como la carta vuelve a bajar, así como vuelve a bajar la cometa, no importa porque mi mamita ya la leyó”…

S: ¡Ay que belleza! Yo creo que ahí le dio la respuesta a usted.

M.T.G: El niño solito me dio la respuesta sin que yo insinuara nada. Nosotros los adultos ponemos muchos peros a los alrededores y muchos compliques. Por eso cuando tu me hablabas de cómo decirle a los niños yo decía: de una, con sencillez, con el vocabulario que los niños manejan, de frente y sin mentiras.

S: Así es. Pero que bonita esa experiencia ¡Dios mio!

Una inquietud más… ¿Mente, cuerpo y espíritu hacen parte del proceso para decir adiós de verdad?

M.T.G: ¡Claro! Obvio, porque yo soy un ser integral, yo no soy solo cuerpecito, no soy solamente espíritu ni solamente mente. Yo soy un ser integral, un ser que tiene un cuerpo y como ese cuerpo funcionamos, también soy un ser que tiene un espíritu, una personalidad, un ser, un trascender. Soy mucho más que el mismo cuerpo; de ahí que muchas veces cuando el ser amado muere llegamos a creer que ese ser continúa con nosotros. Si nosotros profesamos una religión como por ejemplo la católica, la protestante, son personas que creen en la resurrección, entonces ahí hay un vínculo. Pero yo sí creo que realmente como somos mente, cuerpo, pensamiento, espíritu, todo conjunto, lo que muere es el cuerpo, pero el vínculo de amor, permanece por siempre. Yo puedo haber perdido a mi pareja –esposo- y a través de los años encontrar una nueva pareja y hacer una nueva vida, pero nunca, nunca el lugar de mi pareja inicial que perdí va a ser ocupado, va a ser un lugar diferente, un amor diferente, un momento diferente para cada uno, porque es que somos seres integrales y la pérdida que me deja una persona me deja una cicatriz, un huequito en el corazón, que tiene un espacio, ese huequito tiene un espacio dedicado solamente a esa persona y ese espacio va a ser de él y nadie me lo va a tapar, entonces yo voy a continuar vinculado a esa persona, pero voy a decirle adiós a su cuerpo.

S: Doctora, hay persona que sus penas de amor o su duelo como tal lo quieren apaciguar un poco con el licor.

M.T.G: Ese es uno de los grandes peligros y el peligro más grande es entre los adolescentes y gente joven.

S: O sea que eso no es correcto…

M.T.G:
Porque son las adicciones. Vamos a ahogar las penas en el trago. ¿Qué hace el licor? Por ejemplo o ¿qué hacen las drogas? En ese momento rompen barreras y hacen relajación, por lo tanto les permite llorar más, pero no les ahoga nada. Y después los sentimientos de culpa que vienen con la misma persona cuando le pasa la rasca son grandísimos, adicionalmente generan que estoy dependiendo, que para sentirme bien voy a consumir licor, droga, bueno lo que fuese, juego… ¿mmm? Voy a hacer eso… es huir de la realidad. Lo mismo sucede, por ejemplo, cuando yo me enfrasco –murió mi ser amado- y me enfrasco en trabajar y no pensar, yo trabajo como una mula todo el día, llego, duermo y al otro día la misma cosa y así de lunes a lunes… Estoy huyendo.

S: Se está huyendo, nunca se está afrontando como tal el duelo.

M.T.G: Exactamente. Ese es uno de los peligros del duelo

S: ¿Se puede enmarcar el duelo o se puede enmarcar al duelo una pérdida de trabajo o una situación económica complicada?

M.T.G: Si, es una pérdida. No es fácil para nadie tener y depronto no tener nada, eso es una pérdida muy fuerte, incluso muchas veces desestabiliza no solamente a la persona misma, sino a su red familiar y social. Desestabiliza muchísimo y lleva también a que hagamos duelo, porque no está enfrentando a saber para quién realmente nosotros somos importantes como persona y para quien simplemente lo importante era lo que yo tenía o podía. Es un duelo muy muy grande que muchas veces lleva a consecuencias negativas y generalmente no viene solo, ese duelo generalmente viene acompañado con el duelo de desplazamiento, con el duelo de desubicación, desarraigo, duelo de pérdida de amistades, porque generalmente si tu tienes y de repente ya no tienes lo más probable es que del colegio donde estabas estudiando tienes que salir o no puedes continuar o te tocó cambiarte de casa o de vivir en una casa pasas a vivir en una habitación… bueno, ahí hay muchísimas cosas que entonces se convierten en múltiples duelos y muchas veces los padres hacemos eso con los hijos cuando hay un duelo ¿mmm? Lo sacamos y ven no importa, lo cambiamos de barrio, de colegio, de casa y el chino tiene que esta muy bien… “chico, tienes que estar muy bien ¿qué te pasó ?”, auxilio, el niño está en un duelo.

S: El niño está en un duelo, y muchas veces no se le comunican las cosas a la persona, al niño en este caso.

M.T.G: ¡no!
Sí, y muchas veces también a uno le sucede cuando tiene un duelo económico y desafortunadamente el no manejo de las frustraciones, el aprendizaje de no manejar frustraciones lleva a que cuando la persona se enfrenta a una situación muy frustrada, muy difícil, puede recurrir al suicidio.

S: Así es.

M.T.G: Y ese duelo también es bien especial y bien importante, de las personas que quedan. Tanto así que se llaman sobrevivientes.

S: Claro, porque las personas que quedan son las que más… pues obviamente el que muere simplemente descansa –de alguna manera-, pero el que queda es el que le queda ese dolor profundo de “no pude hacer nada” esa culpa…

M.T.G: Si, hay muchísimos sentimientos, como dices tú, uno de los principales es la culpa por hacer y por no hacer. Uno busca culpables a como dé lugar ¿no es verdad?

S: ¿Doctora, a quién se puede acudir cuando se está en un momento así de difícil, oséa puede acudirse a los amigos o realmente hay que tomar un proceso con un  profesional?

M.T.G: Mira, yo creo que es indispensable un profesional que te apoye, porque los amigos tienen muy buena voluntad, pero es que con la buena voluntad no basta y con la buena voluntad, por ejemplo, si a ti se te muere tu esposo tu pareja… tu eres una persona joven, bonita… entonces, además de decirte “tranquila, te acompañamos” fijo, fijo, fijo hay alguien que te dice: “pero tranquila no te afanes, tu puedes rehacer tu vida, estás joven” y en ese momento creo que le provoca mandar al amigo para la porra y eso es real, él no lo hace de mala voluntad, lo que pasa es que no tiene el conocimiento para apoyar. Es indispensable contar con la red de apoyo familiar y social, no podemos dejar sola a la persona que está en duelo; la red familiar y la red social cuenta mucho, porque muchas personas a ti te acompañan el día del sepelio, el día de la muerte, pero después desaparecen y nadie te vuelve a llamar. Entonces si es importante esa red, pero si es muy importante contar con un apoyo profesional.

S: Doctora, que consejo puede darle a toda nuestra comunidad para afrontar de la manera correcta la pérdida en cualquiera de los aspectos que hemos mencionado.

M.T.G: La primera cosa es: no se coman sus sentimientos, no le tengan miedo a llorar, el llanto es sanador, permítase expresar lo que está sintiendo, si tu no expresas tu cuerpo te lo cobra, es como cuando tu comes y comes y comes y no evacuas, por algún lado estallamos, lo mismo sucede con los sentimientos, si tu no expresas te los estás comiendo, comiendo, comiendo, por algún lado estalla ¿por donde estallan los sentimientos? Por el órgano del cuerpo más sensible que tengas tu llámese dolores de cabeza, gastritis, cánceres, neuralgias… depende de cada cual.

S: Doctora, muchas gracias por el tiempo que nos ha brindado, por todo este mensaje muy valioso para toda nuestra comunidad Phrónesis y bueno, de verdad que he aprendido mucho sobre todo este tema que indiscutiblemente se va a presentar en algún momento de la vida y que creemos que no pasa, además.

M.T.G: Y la primera cosa, no le tengamos miedo a la muerte.

S: Así es, muchas gracias doctora.

M.T.G: No señora, con muchísimo gusto, muchas gracias a ustedes.

 Editorial Phrónesis. El arte de saber vivir.

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