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El dulce sabor de una mujer exquisita: Una visión única de las mujeres

Por Phrònesis
El dulce sabor de una mujer exquisita: Una visión única de las mujeres

Muchos son los poetas, escritores y artistas que han conseguido su musa o inspiración en la mujer. Amantes, madres y hermanas son la piedra angular de sus obras. De hecho, esta figura dentro del arte siempre ha jugado un rol fundamental. No es de extrañar, entonces, que Gabriel García Márquez no haya podido escapar del embrujo de las damas. A continuación, te presentamos una visión única de las mujeres desde la perspectiva de este inmortal escritor.

El dulce sabor de una mujer exquisita

El dulce sabor de una mujer exquisita es un maravilloso poema concebido por Gabriel García Márquez, escrito en el que plasma su punto de vista y objetividad acerca de la mujer, siempre en contraste a la postura del hombre. A diferencia de otros escritores, García Márquez no busca enfatizar la feminidad bajo el dogma de la debilidad. Todo lo contrario, desde su punto de vista directo enaltece la ternura y sensualidad que caracterizan a la mujer. Nunca intenta resaltar aspectos de sumisión o tristeza.

El poema fue construido con versos libres. En los mismos, Márquez va poniendo cada uno de sus pensamientos en torno a lo que representa una mujer exquisita. Virtudes como la independencia y la búsqueda del amor verdadero definen a la mujer. Este poema, marca toda una jornada de halagos y devoción al sexo femenino.

El sacrificio de la mujer va más allá de la edad y la belleza…

Para una mujer exquisita no le es importante la edad ni la belleza. Sino que tan sincera es en sus emociones y en el esfuerzo que invierte en poder hacer feliz a su pareja que lo demás no tiene importancia. El poeta refleja ese sacrificio de la mujer en dejar de lado su propia felicidad con tal de brindarle bienestar a la persona que más ama. Sin embargo, también está implícito la sexualidad y el erotismo en sus acciones para brindar el mayor de los placeres.

La mujer exquisita goza plenamente de su sexualidad. Pero poniendo siempre corazón y personalidad en cada una de las cosas que hace. La mujer tiene la capacidad de negarse cuando las circunstancias no son aptas para intimar.

Por otra parte, el hombre tiene que saber valorar a la mujer exquisita. Lo cual, deja bastante claro García Márquez en este poema. Debe tener el deber de atenderla, ayudarla y colaborar con ella en la mayor medida posible. La clave de la felicidad en el amor de pareja debe ser la retroalimentación o ayuda mutua. Donde cada parte se hace sentir necesaria. No solo en la búsqueda del placer. También, en el mantenimiento del hogar.

¡La mujer es más fuerte que el hombre!

La mujer exquisita es más fuerte que el hombre. Puesto que presenta emociones más intensas y duraderas. Por lo tanto, esta puede llegar a apreciar mejor a su pareja. El hombre, muchas veces, es inconsciente de sus acciones. Su inmadurez emocional se sustenta únicamente por una necesidad carnal. El buscar calor y cobijo en una mujer solo para su propia complacencia. Pero, sin tomarse un momento para poder apreciar la maravillosa persona que representa esa mujer que esté a su lado y con la que puede compartir toda una vida si se lo propone.

Recuerda…

El poema es toda una alegoría a la mujer. Donde su valor, firmeza y perseverancia se hace presente en cada palabra y en cada verso que compone. Es una magnifica oración a la mujer que se retrata en este poema. Gabriel García Márquez, rinde culto a la mujer exquisita a través de sus hermosas líneas.

Es importante destacar que la literatura es una forma de expresión que retrata el pensamiento o la realidad de una persona. Entonces, García Márquez es un total admirador de la mujer. Un eterno enamorado del género femenino. Por ello, no solo busca una forma de rendirle homenaje. Sino que, logra una verdadera obra maestra que ha quedado para la posteridad. La cual, es una lección de vida que nunca olvidarás.

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