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Por el buen ejercicio de la razón

Por pruebas
Por el buen ejercicio de la razón

Sumidos en el caos emocional en el que estamos inmersos debido a la ola de terrorismo que sufrimos en Cataluña, sería muy fácil dejarse llevar por la emocionalidad y dejar de lado nuestra capacidad de razonar.

Más que nunca quiero reivindicar el “buen ejercicio de la razón” que nos hace humanos si somos capaces de hacer equipo con nuestras emociones sin dejarnos llevar por ellas.

Un error en el que es fácil incurrir inmersos en la ira y el miedo es confundir una parte con el “todo”; lo individual con lo colectivo. Así podemos acabar generalizando la conducta de unos cuantos individuos culpando a todo el colectivo al que pertenecen.

Ni todos los árabes son… Ni todos los musulmanes son…. Ni todos los islamistas son… Ni todos los marroquíes son… 

como tampoco…

Todos los indoeuropeos son…Todos los catalanes somos…Todos los españoles son … Todos los hombres son… todas las mujeres son…

Cuando generalizamos nos equivocamos. Afirmar que millones de personas son terroristas a partir de una pequeña muestra de individuos es señal de ignorancia, de una mente esclerótica y un corazón falto de ternura y de compasión.

De qué muestra dispones para hacer esta afirmación? – nos pregunta la razón.

Ojo con las generalizaciones, no dejan de ser etiquetas que las mentes perezosas ponen para no tener que esforzarse a investigar y razonar. Sabemos que entre la gente que forma parte de un grupo determinado se pueden hallar, a veces, más diferencias (intragrupo) que comparando personas que pertenecen a colectivos diferentes (intergrupo)  Es preciso explicarlo y recordarlo puesto que de no hacerlo así estaremos generando bandos irreconciliables.

Avergonzar a las personas que pertenecen a un grupo por aquello que han hecho determinado número de individuos que eligen la destructividad como respuesta, sólo genera sentimientos de injusticia, impotencia y resentimiento. Y sabemos que tanto desde la vergüenza como desde la culpa, el único resultado que conseguiremos es más destrucción y violencia. El buen ejercicio de la razón pide activar la capacidad de discernir, de cuestionarse, de sopesar, de analizar de forma crítica las afirmaciones que se hacen desde la ira o el odio.

Como dijo Séneca:  La razón trata de decidir lo que es justo. La cólera trata de que sea justo todo lo que ella ha decidido. 

Por Mercè Conangla 
Fundació Àmbit Ecologia Emocional
http://www.ecologiaemocional.org/
@EcoEmocional

INFORMACIÓN DE INTERÉS:
Máster Ecología Emocional
http://www.ecologiaemocional.org/master/curso17-18

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