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Agresión sexual en la adolescencia: ¿cómo deben actuar los padres? – II Parte

Por Dra. Nancy Castrillón
Agresión sexual en la adolescencia: ¿cómo deben actuar los padres? - II Parte

Algunas de las señales de advertencia, que nos indican que un adolescente ha sufrido un abuso sexual, pueden mezclarse fácilmente con las dificultades cotidianas que estos enfrentan mientras aprenden a relacionarse con sus cuerpos, sus compañeros y el entorno. Por esto, es tan importante que los padres estén atentos a ciertas señales, o si perciben que hay algo incorrecto, deben confiar en sus percepciones, ya que es mejor preguntar y estar equivocados que dejar que un adolescente tenga problemas con el abuso sexual.

Recuerden que muchas veces los adolescentes no se atreven a decir lo que les ha pasado porque piensan que no les creerán, les preocupa que les impidan asistir a eventos sociales o también porque recuerdan muy poco la agresión debido a que en el momento que ocurrió estaban bajo los efectos del alcohol o alguna droga recreativa, lo que les lleva a sentirse culpables.  Así que es fundamental que le digan a su hijo que si algo ocurrió le creerán y que sea lo que sea que haya pasado, ellos no tienen la culpa de lo sucedido.  

Es importante que los padres estén atentos a los siguientes signos de advertencia y si observan alguno de ellos, vale la pena acercarse al adolescente y hablar con él.

  • Ganancia de peso o pérdida de peso inusual.
  • Patrones de alimentación poco saludables, como pérdida de apetito o comer excesivamente.
  • Señales de abuso físico, como moretones.
  • Infecciones de transmisión sexual u otras infecciones genitales.
  • Signos de depresión, como tristeza persistente, falta de energía, cambios en el sueño o el apetito, dejar de hacer actividades normales y que antes le gustaban.
  • Ansiedad o preocupación.
  • Disminución del nivel académico y bajas calificaciones.
  • Cambios en el autocuidado, como prestar menos atención a la higiene, la apariencia personal o la moda.
  • Comportamiento autodestructivo.
  • Expresión de pensamientos sobre el suicidio o el comportamiento suicida.
  • Consumo de alcohol o drogas.

¿Qué hacer si nos dice que ha sido víctima de un abuso sexual?

Lo primero es creerle y no culpabilizarlo. Recuerde que cuando un sobreviviente de abuso sexual busca ayuda después del ataque, las respuestas que culpan a la víctima dificultan su recuperación y exacerban más sus sentimientos de angustia.

Sé que parece miserable ir al hospital, hablar con la policía y responder preguntas justo después de vivir una experiencia tan traumática, pero debe hacerse, ya que es de obligado cumplimiento que las lesiones médicas sean evaluadas, documentadas y tratadas. Se debe recolectar evidencia forense y abordar la posibilidad de enfermedades de transmisión sexual y embarazo. Como padres responsables del hijo adolescente, deben tener claro que la evaluación de la agresión sexual en un adolescente debe ser un esfuerzo coordinado que incluye servicios médicos y psicológicos y que debe hacerse en un entorno seguro.

Una de las maneras de defenderse frente a una situación traumática es hacer de cuenta que nada ha pasado. Así que tenga cuidado de no interpretar la calma de su hijo como una señal de que el evento no ocurrió: sí ocurrió. Lo que está haciendo es un intento mental y emocional de enfrentar lo sucedido.

Agresión sexual en la adolescencia: ¿cómo deben actuar los padres? - II Parte

La violencia sexual contra los adolescentes es un mal que ha ido en aumento. La doctora Nancy Castrillón trae consejos para lidiar con este problema.

Se le debe preguntar directamente al hijo adolescente si tiene preocupaciones con su seguridad y que estén relacionadas con el agresor, los amigos del agresor u otras personas. También se le debe preguntar si han sido amenazados, si tienen miedo de alguien, y si el perpetrador o los amigos del perpetrador tienen un historial de violencia y acceso a armas.

No es tu culpa. No hiciste nada para merecer esto”.

Si el agresor es alguien cercano y conocido, hay que denunciarlo y evitar que se le vuelva a acercar al adolescente. Recuerden que su obligación como padres es la proteger y velar por el bienestar de su hijo. Un hecho de esta naturaleza no se puede obviar ni silenciar.

No hay un cronograma para recuperarse de un trauma. Así que eviten presionar al adolescente para que participen en actividades que aún no están listos para hacer.  Además, deben tener presente que es normal que los sobrevivientes de abuso sexual tengan sentimientos de tristeza, infelicidad y desesperanza. Si estos sentimientos persisten durante un período prolongado de tiempo, puede ser un indicador de depresión. La depresión no es un signo de debilidad y no es algo de lo que se deba esperar a que se “libere” o se vaya por si sola, debe ser tratada. Otros sentimientos que también pueden experimentar las victimas son ansiedad, estrés o miedo. Si estos sentimientos se vuelven graves, duran más de unas pocas semanas o interrumpen su vida cotidiana, podría ser una afección conocida como trastorno por estrés postraumático (TEPT).

Nos preocupamos por ti y estamos aquí para escucharte y ayudarte”.

El trastorno por estrés postraumático es un trastorno de ansiedad que puede ser el resultado de un evento traumático. Es posible que haya escuchado el término utilizado en relación con los militares, pero puede aplicarse a los sobrevivientes de cualquier tipo de trauma, incluida la violencia sexual. Los sobrevivientes pueden experimentar sentimientos poco característicos de estrés, miedo, ansiedad y nerviosismo, y esto es perfectamente normal. Con el trastorno de estrés postraumático, estos sentimientos son extremos, pueden hacer que se sienta constantemente en peligro y dificultar su funcionamiento en la vida cotidiana.

Si bien todos los sobrevivientes reaccionan de manera diferente, hay tres síntomas principales de, TEPT:

  1. Volver a experimentar: sentir que está reviviendo el evento a través de flashbacks, sueños o pensamientos intrusivos
  2. Evitación: cambiar intencional o inconscientemente su comportamiento para evitar escenarios asociados con el evento o perder interés en las actividades que solía disfrutar
  3. Hiper-excitación: sentirse “al límite” todo el tiempo, tener dificultad para dormir, sobresaltarse con facilidad o ser  propenso a arrebatos repentinos

Por esto es fundamental proporcionar apoyo emocional y buscar el apoyo o la ayuda de un  psicólogo y si fuese necesario, de algún tratamiento médico adicional, como un psiquiatra.

Animen a su hijo a continuar practicando un buen cuidado personal. Por muy difícil que sea este momento, es fundamental que no se descuiden.

Después de una agresión sexual, es importante abordar cómo disminuir o evitar en el futuro el consumo de alcohol u otras sustancias que puedan disminuir la vulnerabilidad del adolescente y lo exponga a situaciones de riesgos. Dicha consejería puede necesitar diferirse para un momento posterior, dependiendo de la condición y la receptividad del adolescente, pero se debe hacer.

Uno de los grandes desafíos que viven los padres es el poder mantener una comunicación abierta con el adolescente, ya que la comunicación es una parte importante para mantenerlos a salvo. Por esto, a medida que los adolescentes se vuelven más independientes y pasan más tiempo con amigos y en otras actividades, es importante mantener las líneas de comunicación abiertas y hacerle saber a su hijo que pueden confiar en ustedes y que estarán ahí para ayudarlo y apoyarlo en todo lo que sea necesario.

Por: Nancy Castrillón
Licenciada en Psicología / Universidad de San Buenaventura, Medellín – Colombia
Máster en Neurorehabilitación / Universidad Autónoma de Barcelona
Máster en Humanidades /Universidad de Barcelona
Máster en Cronicidad y Dependencia  /Universidad Pompeu y Fabra
Contacto: mnancycastrillon@gmail.com
www.nancycastrillon.com
Facebook: www.facebook.com/pages/Nancy-Castrillón

Bibliografía

Beynon, C. M., McVeigh, C., McVeigh, J., Leavey, C., & Bellis, M. A. (2008). The Involvement of Drugs and Alcohol in Drug-Facilitated Sexual Assault. Trauma, Violence, & Abuse, 9(3), 178–188. doi.org/10.1177/1524838008320221

Greeson, M. R., Campbell, R., & Fehler-Cabral, G. (2016). “NOBODY DESERVES THIS”: ADOLESCENT SEXUAL ASSAULT VICTIMS’ PERCEPTIONS OF DISBELIEF AND VICTIM BLAME FROM POLICE. Journal of Community Psychology, 44(1), 90–110. doi.org/10.1002/jcop.21744

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