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Seis factores de riesgo que te hacen propenso a padecer Alzheimer

Por Dra. Nancy Castrillón
Conoces los factores de riesgo que te hacen propenso a padecer Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad compleja y sus causas  se deben a diversos factores”.

El principal factor de riesgo en la enfermedad de Alzhéimer es la edad. Actualmente se calcula que hay más de 47,7 millones de personas que padecen demencia y  cada año se registran 7, 7 millones de nuevos casos, según datos de la Organización mundial de la salud (OMS); y se calcula que para el año 2050 alrededor de 106 millones de personas en todo el mundo la padecerán, lo que supone más de tres veces el número de afectados que en el año 2010.

Sin embargo, los datos muestran que el Alzhéimer no es necesariamente el resultado del envejecimiento; sino que es una enfermedad compleja y en la que no existe una causa exacta o única para que se presente. De hecho las últimas investigaciones, nos vienen diciendo que esta es una enfermedad en la cual se combinan factores genéticos, ambientales y de estilos de vida.

Al Alzhéimer se le suele llamar la epidemia silenciosa porque no produce síntomas visibles que indiquen que se está desarrollando dicha enfermedad, sino que el deterioro a nivel cerebral se ha producido al menos dos décadas antes de que aparezcan los primeros síntomas. A pesar de que, actualmente no existe un tratamiento eficaz para tratar esta enfermedad, y de que algunos factores de riesgo no son modificables como la herencia o mutación genética, si hay posibilidades de que podamos llevar a cabo diferentes actividades que nos ayuden a protegernos contra la enfermedad.

A continuación les hablaré de manera muy resumida sobre los principales factores de riesgo que se han venido documentando en las últimas investigaciones, y los cuales pueden llevar a que padezcamos dicha enfermedad.

1. Factores Hereditarios

Tan solo un 5% de los casos de la enfermedad de Alzhéimer es de origen hereditario,  es decir que hay una historia familiar evidente en donde alguno de los progenitores ha tenido o tiene la enfermedad. En estos casos hay una mutación genética en la que el gen mutado es trasmitido a los descendientes por diferentes generaciones.

El Alzheimer hereditario o familiar, también se le denomina Alzheimer de inicio precoz, ya que se calcula que los síntomas se suelen desarrollar entre los 30-40 años de edad, aunque la mayoría está entre los 50-60 años.

EL Alzhéimer de inicio precoz tiene un patrón de herencia mendeliano autosómico dominante y puede ser causado por mutaciones en diferentes genes, concretamente en los PPA, PS1 O PS2; siendo el más común, la mutación del gen de la presenilina PS1;  la cual tiene un papel esencial en la plasticidad sináptica, en la memoria a largo plazo y en la supervivencia neuronal (Francisco Lopera). Esta mutación se conoce como la “mutación paisa” debido a la gran concentración de casos que se han localizado en el pueblo de yarumal, en Antioquia, (Colombia).

2. Predisposición Genética

Tener una predisposición genética, no significa que con toda seguridad la persona desarrollara la enfermedad.

La predisposición genética es la forma más común para los  casos en los cuales la enfermedad se presenta en edades avanzadas. Actualmente, se ha encontrado un solo gen como único responsable que puede llevar a padecer la enfermedad, este gen es el APOE4. El alzhéimer en edades avanzadas no es hereditario, sino que el efecto fundador de la mutación genética la causa el propio enfermo.

Actualmente, se están realizando diferentes investigaciones para detectar si existen otros tipos de genes implicados; y a pesar de que, este gen no es determinante para que la persona desarrolle la enfermedad, si le otorga mayor predisposición, susceptibilidad o probabilidad a que la padezca.

3. Factores ambientales

La exposición a pesticidas no son la causa del Alzheimer, sino que son uno de los múltiples factores que predisponen a que aparezca la enfermedad.

Un estudio publicado en la revista Jama Neurology, (2014), encontró que las personas que tienen una mayor predisposición genética del Alzhéimer, también tenían una alta concentración en la sangre de un compuesto del pesticida DDT, el cual fue usado hasta el año 1972 con fines agrícolas, forestales, y contra los piojos. Sin embargo, en el año 2006 la Organización mundial de la salud, volvió a autorizar su uso para luchar contra el mosquito que causa la malaria.

Lo que determinó esta investigación es que las personas que tenían una predisposición genética a desarrollar la enfermedad, tenían acumulado en su tejido concentraciones del compuesto del pesticida DDT, ya que este puede durar en el medio ambiente por décadas.  A pesar de que el pesticida no actúa solo o no es la única causa, la importancia de esta investigación radica en que se puso el foco de atención en factores distintos a los genéticos como predisponentes para que una persona padezca Alzhéimer.

4. Falta de Actividad Física

Desde hace varios años se viene investigando la relación entre la enfermedad de Alzhéimer y el ejercicio físico; y una de las últimas investigaciones dirigida por Deborah Barnes, del Centro Médico de Veteranos de San Francisco (EE.UU.), cuyo trabajo ha sido publicado en la revista The Lancet Neurology (2013); plantea que más de la mitad de los casos de Alzhéimer se podrían evitar mediante cambios en el estilo de vida y con el tratamiento o la prevención de enfermedades crónicas.

En dicho estudio se tuvieron en cuenta la superposición de diversos factores de riesgo como las principales causas de la enfermedad, y se encontró que la ausencia de actividad física es el principal factor de riesgo a padecer la enfermedad de Alzhéimer, además de otros factores como:

  • El tabaquismo
  • La depresión
  • La falta de educación
  • La diabetes
  • La hipertensión
  • La obesidad

En los países desarrollados, alrededor de un tercio de la población adulta no hacen ningún tipo de actividad física”.

La investigación también señala, que los factores de riesgo como la hipertensión, la obesidad y la diabetes, se pueden reducir haciendo algún tipo de actividad física, y también evitaría que algunas personas desarrollen algún tipo de demencia.

Investigaciones anteriores como el estudio publicado en la revista Alzheimer’s Disease y uno de los más completos realizados hasta el momento con respecto a la enfermedad de Alzhéimer, vienen a confirmar lo que se ha dicho anteriormente, que el ejercicio físico y probablemente intelectual puede servir como efecto protector a medio plazo para retrasar la aparición de los síntomas característicos de la enfermedad de Alzhéimer, ya que el ejercicio físico mejora las funciones sinápticas neuronales, el aprendizaje, la memoria, las funciones sensorio-motoras y la ansiedad.

5. Poca estimulación cognitiva

A pesar de que, la educación no tenga un impacto directo sobre los cambios que se producen en el cerebro que ocasionan la demencia; diversos estudios avalan que tanto el nivel educativo como una mayor actividad intelectual, nos pueden hacer resistentes al deterioro cognitivo que produce la enfermedad. Se ha encontrado por ejemplo, que el aprender un nuevo idioma aumenta la plasticidad cerebral, especialmente en el hipocampo, el área asociada principalmente con el aprendizaje y la memoria a largo plazo.

6.    Obesidad

Tener unos hábitos de vida saludable, pero muy especialmente el realizar algún tipo de actividad física diaria, nos pueden ayudar a protegernos y prevenir la aparición de dicha enfermedad”.

Diversos estudios han encontrado que tener sobrepeso a los 50 años es un factor de riesgo para la aparición temprana del Alzhéimer en personas adultas cognitivamente sanas. A pesar de que, las investigaciones resaltan que aún se desconoce con exactitud cuáles son los mecanismos que hacen que el índice de masa corporal o la obesidad influyan en la aparición de la enfermedad, sí indican la importancia de que mantener unos hábitos de vida saludable desde la mediana edad son un factor de protección muy importante para prevenir la aparición de la enfermedad.

La conclusión general a la cual están llegando todas las investigaciones, es que la promoción de la salud del cerebro es importante durante toda la vida, pero principalmente, durante la mediana edad, ya que los cambios en el cerebro pueden comenzar décadas antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Por tanto, si bien, la edad y la genética son factores muy difíciles de modificar, mantener unos hábitos de vida saludable como no fumar, tener una alimentación sana y balanceada, hacer ejercicio regularmente, o mantener el cerebro intelectualmente activo; si pueden ayudar a reducir las probabilidades de desarrollar la enfermedad.

Además, un informe presentado en la revista Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry (2015), afirma que las hormonas femeninas (estrógeno), las estatinas, los medicamentos para bajar la presión arterial y los antiinflamatorios (AINE), el folato, las vitaminas C y E, y el consumo de café, podrían ayudarnos a protegernos contra la enfermedad.

Fuentes:

  • Genética en la enfermedad de Alzhéimer Núria Setó-Salvia, Jordi Clarimón
  • Revista Lancet Neurology
  • ABC Salud
  • BBC Salud.
Por: Nancy Castrillón
Licenciada en Psicología / Universidad de San Buenaventura, Medellín – Colombia
Máster en Neurorehabilitación / Universidad Autónoma de Barcelona
Máster en Humanidades /Universidad de Barcelona
Contacto: mnancycastrillon@gmail.com
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