fbpx
Inicio Salud y bienestar 5 consejos para ser más asertivo

5 consejos para ser más asertivo

Por Phrònesis
5 consejos para ser más asertivo

La forma en que nos comunicamos con los demás y con nosotros mismos, en última instancia determina la calidad de nuestras vidas. (Anthony Robbins)

Recordemos que la asertividad se refiere a una forma de comunicación honesta, clara, directa y respetuosa. Es el equilibrio, lo que nos permite decir lo que pensamos y defender nuestro punto de vista sin lastimar a los demás y sin renunciar a expresar nuestras ideas. La conducta asertiva es de negociación y cooperación, jamás de imposición o renuncia.

Mantener una postura asertiva entre otras personas que demuestran esta forma de comunicarse es muy fácil. Nos da bienestar y reafirma como seres humanos. Si somos asertivos alcanzamos acuerdos para ganar o respetamos desacuerdos sin conflictos ni inconvenientes. Profundizamos en las relaciones y se respira cordialidad, honestidad y respeto.

Pero esta manera positiva de relacionase no siempre se logra, pues no todas las personas son asertivas. En el proceso de comunicación nos encontramos con tres formas disfuncionales, distintas a la asertividad, que perturban las relaciones, generan conflictos y desencuentros. Nos referimos a los estilos de comunicación agresivo, pasivo y pasivo-agresivo.

 ¿Es posible mantenernos en un estilo asertivo, saludable, sin caer en la trampa de estas formas de comunicación toxica?

Para poder neutralizar estos estilos, debemos conocerlos.

Estilos de comunicación tóxicos

  • La persona con estilo agresivo usualmente atropella, busca minimizar al otro y le niega su derecho a expresarse. Generalmente grita o descalifica. Se cree superior a los demás. Su conducta es de combate.
  • En el estilo pasivo de comunicación la persona calla y acepta, aunque no esté de acuerdo, porque tiene miedo a manifestar su opinión. Por tanto, se inhibe, no aporta. El pasivo teme al rechazo. Se cree inferior. Su conducta es de subordinación.
  • Aquella persona con un estilo pasivo-agresivo es aparentemente sumisa pues no es capaz de confrontar directa o abiertamente. Sin embargo, puede tener conductas intrigantes y poco honestas. Podemos reconocer este estilo porque muestra una oposición encubierta contra quien no está de acuerdo, pero nunca lo expresará de frente. Buscará sembrar cizañas y socavar la reputación del otro a su espalda. Su conducta es de víctima ante terceras personas. En realidad, se cree inferior pero no lo acepta.

¿Qué hacer ante estas formas de comunicación que no contribuyen a las buenas relaciones interpersonales?

En nuestro entorno, ¿es posible ser agentes de cambio para lograr mejoras en la comunicación ante este tipo de comportamientos? Ten en cuenta estos 5 tips que te trae Phrònesis.

Revisa tu autoestima

Lo que vales como persona no tiene que ver ni con el tener, bien sea dinero, propiedades o estudios, ni con el hacer. La autoestima tiene que ver con tu ser, con la persona que eres. Cree en ti, en tus capacidades y cualidades como ser humano.

Cuida tu postura y lenguaje corporal

Mira directamente a los ojos, mantente erguido con la espalda recta. Cuida tu tono de voz, ni bajo ni alto, claro y seguro. Ensaya en el espejo hasta que domines la postura asertiva.

Habla en primera persona

Hazte responsable de tus sentimientos y opiniones y exprésalos en el momento preciso, a la persona adecuada y de la forma correcta. Por ejemplo, si estás enojado con “A” porque ha estado llegando tarde, lo asertivo es:

  • Hablar con “A”
  • Explicarle cómo te sientes y cómo te afecta su impuntualidad
  • Preguntarle qué le sucede

Aprende a decir que no, sin sentir culpa o miedo

No puedes complacer a todos sin que eso repercuta en tu salud física y emocional. En cualquier situación familiar, laboral, social, si no quieres, exprésalo, di que no. En vez de ceder intenta negociar, busca opciones que satisfagan a la otra persona y a ti también.

Maneja tus emociones

Si eres de los que se enojan aprende a controlarte, no te abandones a la emoción. Tómate un tiempo para calmarte, respira y cuenta hasta diez o hasta cien. Después comunica lo que piensas considerando siempre el efecto de tus palabras en el otro. Quieres convencerlo, no herirlo.

Related Articles

Deja un comentario